An Shuya muestra su patente de un “auto volador”. [Photo/HSW.cn]

Inventar cosas no es terreno exclusivo de los científicos y prueba de ello es An Shuya, un jubilado de 78 años.

A mediados de agosto, An consiguió finalmente su patente de un “auto volador”, lo que significa que su trabajo de más de una década rindió frutos.

An fue ingeniero principal y experto en producción mecánica en Xian, provincia de Shaanxi. Tras su retiro, se dedicó a pasar una vida tranquila junto a su esposa Li Junlan. Sin embargo, hace 10 años, al ver el problema del intenso tráfico vehicular y escuchar las constantes quejas de su compañera, decidió poner manos a la obra.

"Mi esposa me hablaba todo el tiempo de los embotellamientos y me dijo si podía hacer algo para solucionar el problema”, comentó An.

Entonces no lo dudó y empezó a trabajar.

Captura de pantalla de la página de instrucciones del “auto volador” de An Shuya. [Official website of China's Intellectual Property Office]

"Quise comenzar por cambiar la manera de operar del transporte".

An inició su investigación en vehículos voladores en 2000 y desde esa fecha ha pasado más de una década en la biblioteca.

"He leído un gran número de textos de referencia y quise dar con un nuevo vehículo que sea la combinación de un auto y un avión”.

En julio de 2014, solicitó la patente de su diseño y este año en julio se hizo realidad.

"Todavía no puedo construirlo porque requiere de procedimientos complejos y sofisticados”, recalcó. Por eso, espera que alguien pueda ayudarlo a invertir en una mayor investigación para concretizar su fabricación.