Cajas de Coca Cola en una tienda en San Rafael, California, el 25 de julio de 2018. [Photo/VCG]

Los amantes de las gaseosas y las cervezas en Estados Unidos ya podrían empezar a acumular reservas, dado que el precio de sus bebidas sigue en aumento debido a los aranceles impuestos al aluminio por su presidente, Donald Trump, en marzo.

Coca-Cola anunció recientemente que subiría el costo de sus productos con gas por dichos recargos.

"Debimos incrementar, juntos a nuestros socios embotelladores, el valor de nuestras gaseosas a mitad del año, lo cual no es normal”, indicó su director ejecutivo, James Quincey, a CNBC el mes pasado. Agregó que espera que las embotelladoras y minoristas de la firma pasen el alza a los consumidores.

La empresa se negó a dar detalles sobre los incrementos.

Ella no es la única del sector en el país norteamericano en subir sus precios. El rubro ha estado bajo mucha presión desde que se instauraron gravámenes al aluminio importado en marzo. Y finalmente, parece que el tema ha llegado a los fabricantes.

Molson Coors Brewing, dueña de Miller Coors, también decidió aumentar el valor de sus cervezas en el área de Chicago y al parecer las personas deberán pagar cerca de un dólar más por una caja de Miller.

The Boston Beer Company informó recientemente que hará lo propio en la segunda mitad del año, según Chicago Tribune.

Alcoa, el mayor productor de aluminio de Estados Unidos, proveedor del metal usado tanto en las latas de Coca-Cola como en los Boeing 747, apuntó el lunes que ha solicitado a la Casa Blanca una exención del 10 % de los tributos sobre dicha materia prima.

"Han pasado 5 meses desde la implementación de los aranceles del presidente Trump”, comentó Jim McGreevy, director ejecutivo del Beer Institute, un grupo comercial que representa a las cervecerías, importadores de la bebida de malta y otros en el ramo. "Los impuestos ascienden a $347 millones de tributos de las cervecerías estadounidenses al año”.

McGreevy explicó que el aluminio básico y las láminas son claves para la industria dado que más del 60 % de toda la cerveza producida y vendida en Estados Unidos utiliza latas y botellas de este material.

"Existen cerca de 6000 productores de cervezas en el país que dan trabajo a más de 2,2 millones de personas”, destacó McGreevy y añadió que ya han resultado afectadas por los aranceles en diferentes formas.

En 2017, compraron cerca de 36 000 millones de latas y botellas, esta materia prima es el principal costo para el sector”, subrayó.

Asimismo, detalló que estas firmas compran el metal al Midwest Transaction Price, que consiste en dos componentes principales: un precio base de transacción diaria en el London Metal Exchange y una prima adicional conocida como Midwest Premium, en principio dirigida a cubrir los costos de logística de transporte a Norteamérica, esencialmente los costes de cargo y tramitación.

"Hemos visto que el primero ha escalado un 14 % a partir de los aranceles”, sostuvo McGreevy. "Y el Midwest Premium 15 %".

"Los gravámenes dejarán de lado más de 20 000 empleos estadounidenses en el rubro”, destacó y añadió que muchas grandes cervecerías han anunciado la decisión de incrementar los precios, mientras que las más pequeñas han tenido que despedir personal o bajar su producción.

"Un impuesto al aluminio y al acero dañará nuestra industria y pondrán a las bebidas y alimentos en lata en desventaja entre otros paquetes como plástico y vidrio, no sujetos al tributo”, recalcó el presidente del Instituto de Fabricantes de Latas, Robert Budway, en una nota. "Al final esto perjudicará a los consumidores del país, quienes pagarán más por estos productos”.

"Los aranceles al aluminio y al acero, así como la primera ronda de cargos a bienes chinos, repercuten en la economía”, sostuvo Kent Jones, profesor de Economía en Babson College, al Diario de China. "Su mayor aplicación ya ha dado pie a incrementos en los precios para las firmas que usan acero y eso afectará en definitiva a las personas".