En medio de la disputa diplomática sin resolver por el presunto ataque con veneno contra un ex espía y su hija, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo hoy que el país impondrá nuevas sanciones a Rusia.

Las sanciones estarán dirigidas a exportaciones estadounidenses de equipo y productos de seguridad nacional hacia Rusia.

De acuerdo con una declaración emitida por la vocera del Departamento de Estado Heather Nauert, Washington determinó el lunes que el gobierno ruso "utilizó armas químicas o biológicas en una violación a las leyes internacionales o ha usado armas químicas o biológicas letales contra sus propios nacionales", una referencia al ciudadano británico Sergei Skripal y su hija Yulia Skripal.

Nauert también acusó a Moscú de usar el agente neurotóxico Novichok en un intento por asesinarlos.

La determinación estadounidense se produce de conformidad con la Ley de 1991 para el Control de las Armas Químicas y Biológica (Ley CBW), dijo.

"Tras un periodo de 15 días notificación del Congreso, las sanciones entrarán en vigor al publicarse el aviso en el Federal Register (o diario oficial) alrededor del 22 de agosto de 2018", agregó.

El ex doble agente ruso Sergei Skripal, de 66 años de edad, y su hija Yulia fueron encontrados inconscientes el 4 de marzo en una banca ubicada fuera de un centro comercial de la ciudad sudoccidental británica de Salisbury.

Reino Unido afirma que ambos fueron expuestos a un agente neurotóxico y responsabilizó a Rusia. El gobierno ruso niega toda participación en los hechos.

Estados Unidos, junto con otros países occidentales, decidió más tarde expulsar a 60 diplomáticos y agentes de inteligencia rusos en Estados Unidos y la ONU, y cerrar el consulado del país en Seattle, en protesta y como respuesta a la presunta participación rusa en el ataque con veneno.

Rusia anunció en represalia la expulsión de diplomáticos de 23 países.

Las tensiones mutuas se agravaron con el fallecimiento en un hospital de Dawn Sturgess, de 44 años, quien se cree que fue envenenada el 30 de junio en la localidad británica de Amesbury. La pareja de Sturgess, Charlie Rowley de 45 años, también fue víctima de envenenamiento.

Pero el Kremlin indicó más tarde que no veía motivos para vincular a Rusia con el incidente de envenenamiento.