Corinna zu Sayn-Wittgenstein, consultora afincada en Mónaco reveló que el Rey Juan Carlos I la utilizó como testaferro para ocultar patrimonio y propiedades en el extranjero y que contaba con cuentas en Suiza a nombre de su primo, Álvaro Orleans de Borbón.

Medios españoles suministraron unas grabaciones en las que Corinna facilitó estos detalles a Villarejo, que se encuentra en prisión preventiva, en una reunión que ambos mantuvieron en la vivienda que ella tiene en un exclusivo barrio de Londres en el año 2015.

En aquel encuentro, propiciado por el empresario Juan Villalonga, amigo de ambos, ella relata que estaba viviendo una "pesadilla" porque el Rey puso a su nombre varias propiedades en el extranjero y en aquel momento, se las estaba reclamando, pero si ella las devolvía poniéndolas a nombre de terceros incurría en un delito de blanqueo.

La consultora además declara que se está viendo bajo una presión enorme del monarca para que “devuelva” las porpiedades que este ha puesto a su nombre, a lo cual ella se rehusa, ya que al hacerlo estaría incurriendo en blanqueo y esto podría ponerla tras las rejas, añade en la grabación, en la que ella señala que lo de utilizarla como testaferro dado que en Mónaco no es preceptivo hacer declaración patrimonial.

En otro momento de la conversación, la empresaria señala que estas presiones son para que ponga las propiedades a nombre del primo del rey emérito Álvaro Orleans de Borbón, quien ya estaría asumiendo ese papel, siempre según las palabras de Corinna. "Ahora están tratando que yo pase estas cosas a Álvaro a través del abogado Dante Canonica. Están haciéndome la guerra porque yo no quiero cometer un delito", asegura.

Por otra parte, en las grabaciones difundidas Corinna cuenta que recibió amenazas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que organizó dos operativos para hacerse con la documentación que pudiera guardar tras sus años de relación con Juan Carlos I, una en Londres y otra en Mónaco, de la que tendrían pruebas los equipos de seguridad del príncipe Alberto de Mónaco y el ministerio del Interior monaguesco."Eso ha sido muy claro porque ha sido el propio servicio el que me ha quitado esos papeles de la oficina en Mónaco en 2012. Y sabían perfectamente que no había nada ilegal en ellos", concluye.