Ecuador expresó el martes su inquietud ante el anuncio de la Fiscalía General del Estado de solicitar que el exgobernante Rafael Correa pase a formar parte de la investigación penal por el secuestro en Colombia del legislador Fernando Balda en 2012.

"Es un tema muy grave y al Gobierno le preocupa porque es muy grave pensar que un expresidente pueda haber estado vinculado en algo así", indicó a la prensa el secretario del despacho presidencial, Juan Sebastián Roldán.

El fiscal general, Paúl Pérez, alegó la existencia de datos que apuntan a una posible participación del exmandatario en el caso Balda, un político de oposición que denunció haber sido retenido por antiguos funcionarios de la inteligencia ecuatoriana, ya procesados.

La Fiscalía pidió autorización a la Asamblea Nacional para seguir acciones penales contra Correa, el Legislativo rechazó la solicitud y señaló que no lo haría hasta que recibiera la orden judicial correspondiente.

Correa, líder del país de 2007 a 2017 y actual residente en Bélgica, negó las imputaciones y manifestó que era objeto de una persecución política.

El secuestro del que fuera parlamentario tuvo lugar en Colombia en 2012 y el caso dio como resultado la captura de 3 ecuatorianos al final de las indagaciones de la Fiscalía en colaboración con la Policía Nacional y el apoyo de su par colombiana.

Balda denunció el hecho el mismo año, pero no fue hasta ahora que las autoridades iniciaron las pesquisas de manera reservada.