En 2016, Paraguay formaba parte de un grupo de 21 países con posibilidad de erradicar la malaria en 2020, pero el logro llegó mucho antes de lo esperado.

La enfermedad, derivada de la picadura de un mosquito, es originaria de climas tropicales y subtropicales. Además de Paraguay, Belice, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Surinam, padecen de este mal en la región que produce fiebre, escalofríos y anemia.

La gran noticia llegó durante el II Foro Mundial de Países que han Eliminado la Malaria organizado en San José de Costa Rica del 11 al 13 de junio. Su director general, Adhanom Ghebreyesus, catalogó el hecho como “logro ejemplar”, signo de que es posible ganar la batalla y que si uno lo puede hacer, entonces todos son capaces de conseguirlo.

En los años 40, el país sudamericano detectó hasta 80 000 casos y tiempo después el cuadro reapareció en 2011. Ese mismo año, se inició un plan nacional de prevención rumbo a la completa eliminación.

En 2016, el Ministerio de Salud comenzó un programa de 3 años de capacitación del equipo médico y en abril de este año, un grupo de certificación confirmó su habilidad de evitar una nueva transmisión.

La vigilancia fue una de las claves para llegar a este objetivo, manifestó Carlos Moringo, ministro de Salud y aseguró que “el gobierno nacional celebra este logro histórico en el país con el firme compromiso de sostenerlo en el tiempo como un legado a las próximas generaciones”.

A nivel mundial todavía hay mucho trabajo por hacer, de las 10 naciones con potencial para desaparecer la enfermedad en 2020, la OMS ha verificado un incremento de los casos autóctonos en 8 de ellas.