España llega con el pie derecho al Mundial de Fútbol Rusia 2018 de la mano de un juego equilibrado y pese a que los amistosos no han sido del todo buenos, llega con la mejor campaña de las 32 selecciones participantes en la contienda.

Su entrenador, Jugen Lopetegui, se ha decantado por un diseño de juego que prioriza el mediocampo, con movilidad y juego rápido.

En cuanto a sus puntos fuertes, España siempre se ha caracterizado por incluir un mayor número de jugadores especialistas en el centro con toques cortos y su director técnico mantiene la tradición e incluso la ha llevado a un nivel más alto: Posesión al máximo de la redonda. El estilo de juego es un clásico y le ha merecido buenos resultados al equipo.

El pentágono central es una estrategia muy recurrida. Lo más importante del deporte rey es tener el balón y la táctica española va dirigida hacia ello. Podemos decir que la Roja es la mejor conservando el esférico.

Otra ventaja es su ataque posicional. La ubicación de sus jugadores evita el atasco en todas sus formas. La defensa tiene salida de balón tanto por dentro como por fuera y luego entra a tallar el escalón inicial, en este caso Busquets, y otros dos con generación de pases con Iniesta, Thiago o Koke y David Silva.

Una fortaleza más es la maniobra. La segunda línea española tiene grandes talentos en desmarque y pase.

Sin embargo, el toque corto muy usado por el cuadro ibérico, podría restarle profundidad. Pese a que el juego asociativo debe ser la consigna, es importante movimientos puntuales al espacio para evitar que el contrario se comprima.

Los dirigidos por Lopetegui tienen todo para salir airosos pero deberán trabajar en la contundencia con rapidez si aspiran al premio mayor.