El presidente de Brasil, Michel Temer, aseguró que Brasil ya se encuentra fuera de la recesión, justo dos años después de que este asumiera en el cargo. Así declaró Temer, cuya popularidad apenas llega al 4,3%, durante un acto en el Palacio de Planalto "Somos responsables y estamos orgullosos de haber sacado al país de la mayor recesión de su historia".

El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana creció 1% en 2017 después de dos años de recesión, sin embargo, el desempleo parece estar disparado estos últimos tres meses y ahora se ubica en 13,1%, equivalente a 13,7 millones de personas.

Temer, del partido del Movimiento Democrático Brasileño, MDB, pasó de vicepresidente a primer mandatario en 2016, tras la destitución por el Congreso de Dilma Rousseff, acusada de manipular las cuentas públicas.

Desde que asumió las riendas de la mayor economía de Sudamérica, Temer impulsó una política de ajuste fiscal que impuso un techo al gasto público, promovió privatizaciones y concesiones y flexibilizó las leyes laborales.

Seguridad y corrupción

Tras el revés que supuso en febrero la reforma a las jubilaciones, Temer enfocó su agenda en la seguridad, anunciando una intervención militar del área de seguridad de Rio.

Aunque él mismo afirmó este martes que las operaciones en Rio redujeron los homicidios, robos de cargas y de vehículos en marzo, analistas aseguran que no hay pruebas de que la situación haya mejorado.

El mandato de Temer termina el 31 de diciembre de 2018.