Bancos mexicanos sufrieron fuerte robo a manos de un grupo de hackers que se apoderaron ilegalmente de entre 300 y 400 millones de pesos mexicanos (de 15 a 20 millones de dólares) por medio de los sistemas de banca en línea de instituciones como Banorte —el segundo banco más grande del país— y Banco del Bajío. El hurto habría ocurrido el último fin de semana de abril, lo que obligó a una reestructuración del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), operado por el Banco de México, que ha demorado las operaciones bancarias en todo el país durante las últimas semanas.

Los hackers accedieron al sistema de los bancos para realizar transferencias de dinero a cuentas fantasma. Tras cientos de movimientos llevaron el dinero hacia otras instituciones financieras y finalmente retiraron el dinero en efectivo sin dejar rastro.

La sospecha ahora recae sobre los trabajadores del mismo sistema bancario, quienes se presume pudieron haber colaborado con los ladrones, dado que los retiros en efectivo se hicieron por miles de pesos sin levantar sospechas. El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, ha confirmado que el ciberataque ocurrió aunque no ha certificado el monto del atraco.

Según ha informado la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el robo podría haber perjudicado a 5 bancos, aunque solo dos de ellos lo han reconocido públicamente; ambos bancos han dado un parte de tranquilidad a los usuarios y cuentahabientes al declarar que ninguno ha sido afectado por el atraco. “Lo importante es que los usuarios tengan la seguridad de que su dinero está seguro. El dinero de los usuarios no está perdido. Es una obligación del banco cuidar de ese dinero”, declaró Mario Di Constanzo, presidente de la Condusef.

La mayoría de los bancos mexicanos tienen contratados proveedores que actúan como intermediarios para enlazar y operar el sistema SPEI del Banco de México con sus plataformas de servicios en línea. Desde el banco central han señalado que las transferencias sospechosas ocurrieron en ese eslabón. El cierre del sistema obligó a los bancos a conectarse directamente a SPEI y a dejar fuera a los intermediarios.

Por otra parte, el banco central instó a las instituciones financieras a reforzar sus sistemas de seguridad.

Aunque el dinero de los usuarios está a salvo, la Condusef ha señalado que al menos 20 instituciones financieras han sido afectadas por el plan de contingencia del Banco de México. Por su parte, el Banco de México ha confirmado que el sistema SPEI no ha sido afectado por los atracadores.

“Se mantendrá el esquema de operación alterna hasta que se implementen las soluciones correspondientes”, concluyó la Comisión en un comunicado.