China fue alguna vez un gran receptor de ayuda para el desarrollo, pero ahora es un importante contribuyente de fondos y tecnología para la salud global.

"En las últimas décadas, China ha hecho una labor muy fuerte para resolver la desigualdad en salud y la pobreza. Lo que deseamos ver es que la innovación de China no sólo continúe ayudando con todas las cosas domésticas, sino que también beneficie a otros países en desarrollo", declaró Bill Gates hoy en una entrevista con Xinhua.

Gates, copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, señaló que él ha visto a China asociarse exitosamente con la fundación para abordar los desafíos domésticos de salud y desarrollo durante la última década.

En 2009, la Fundación Gates colaboró con China en el lanzamiento de un programa conjunto de control de la tuberculosis para desarrollar y mostrar modelos de control innovadores que puedan ayudar a China a reducir más la cantidad de gente que desarrolla la enfermedad, en particular la tuberculosis multirresistente (MDR-TB).

El modelo involucra integración con sistemas de salud, mecanismos de financiamiento creativos y el uso de nuevas herramientas como diagnósticos moleculares y control de administración de medicamentos.

El modelo, probado en las ciudades de Zhenjiang, Yichang y Hanzhong, benefició a unos 14 millones de personas hasta 2015, lo que ayudó a China a cumplir su Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU relacionada con la tuberculosis: reducir a la mitad la prevalencia y mortalidad de la tuberculosis entre 1990 y 2015, cinco años antes del plazo.

Sin embargo, los retos siguen siendo enormes. La Organización Mundial de Salud (OMS) señaló que China aún tiene el tercer mayor índice de tuberculosis, alrededor de 900.000 nuevos casos cada año. China también tiene una quinta parte de los casos mundiales de tuberculosis resistentes a múltiples medicamentos, cuyo tratamiento es especialmente difícil y costoso.

Un nuevo programa de colaboración comenzó en 2016 para llevar el modelo a nivel provincial y probar innovaciones en tecnologías de la información y la comunicación, tales como la actualización del sistema nacional de información sobre tuberculosis y el establecimiento de un sistema de enseñanza y de certificación electrónicas de proveedores médicos relacionados con la tuberculosis.

El programa Grandes Retos de China, iniciado con la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, ha financiado cuatro proyectos enfocados en la investigación sobre innovadoras medicinas y vacunas contra la tuberculosis, así como en el diseño de una vacuna basada en la estructura del VIH.

Los países en desarrollo asumen 90 por ciento de la carga de enfermedades transmisibles del mundo. Gates dijo que la inversión e innovaciones en investigación y desarrollo de China pueden hacer que medicinas asequibles y producto de salud estén disponibles en otros países en desarrollo, y que el sistema de vigilancia de enfermedades puede ser aplicado en otras naciones.

Un informe publicado en Globalización y Salud en 2014 señaló que China comprometió 3.000 millones de dólares para 255 proyectos de salud, población, agua y sanidad en África entre el 2000 y 2012. También construyó hospitales y centros de control de la malaria, invirtió en equipo médico, proporcionó tratamientos contra malaria, y capacitó a personal de salud.

"China está atenta a las prioridades de estos países. Una de las misiones de la fundación en China es motivar a más innovadores chinos a contribuir a la solución de los severos desafíos de salud pública en todo el mundo", declaró Gates. "Tenemos la esperanza de que China se comprometa a la eliminación de la malaria en un número de países en el sudeste de Asia y en partes de África".