Los conservadores de la CDU-CSU de la canciller alemana, Angela Merkel, y el Partido Socialdemócrata (SPD) dieron un paso adelante este viernes en sus conversaciones para formar un nuevo Gobierno de coalición, informaron los medios locales.

El avance pondrá posiblemente fin a meses de incertidumbre política en Alemania después de las elecciones del 24 de septiembre.

Tras las conversaciones, que se prolongaron a lo largo de la noche, la Unión Democrática Cristiana (CDU) de Merkel y su partido hermano bávaro, la Unión Social Cristiana (CSU), y el SPD presentarán a los afiliados un proyecto de 28 páginas, según Focus Online.

Las formaciones acuerdan en él no subir los impuestos si forman una alianza gubernamental y limitar el número de refugiados que entran al país a una cifra anual de entre 180.000 y 200.000.

Merkel y la SPD acordaron también limitar las reuniones familiares para los refugiados a 1.000 al mes, despejando así uno de los principales escollos hasta ahora en las negociaciones.

Los tres partidos acordaron además reforzar la Unión Europea permitiendo que fluya más dinero alemán a Bruselas, resaltaron las informaciones.

Hasta el momento, sin embargo, no ha habido anuncio oficial sobre el pacto.

Tras los comicios de septiembre, la CDU intentó sin éxito forjar una coalición con dos partidos pequeños. Continuar la coalición con el SPD se considera la única alternativa viable.