El Tribunal Supremo español decidió anular la solicitud de extradición contra el presidente catalán destituido, Carles Puigdemont, y 4 de sus ministros, todos ellos en Bélgica.

El juez Pablo Llarena defendió su pronunciamiento con la intención de los políticos de regresar al país de resultar elegidos como diputados en los próximos comicios del 21 de diciembre.

Asimismo, el magistrado indicó que se busca evitar que la justicia belga restrinja los cargos contra Puigdemont y sus acompañantes, lo cual provocaría "una distorsión" con los otros dirigentes investigados en España, 4 de ellos en prisión, por rebelión, sedición y malversación para impulsar el proceso de secesión.

La decisión coincide con el inicio de campaña de un proceso electoral crucial para el independentismo catalán, tras la fallida separación de España y la pérdida de sus principales líderes, en la cárcel o en el extranjero.

En una videoconferencia en lo que sería el primer acto de la lista “Juntos por Cataluña”, Puidgemont apuntó: "Nos quieren poner todas las dificultades posibles para que no podamos hacer la campaña en igualdad de condiciones".

De los 13 miembros del ejecutivo cesado 12 son candidatos, pero solo 5 pueden llevar a cabo sus actividades proselitistas en el terreno.

Los comicios servirán para que "se entierre el proceso (secesionista) y se abra una nueva etapa para los catalanes”, subrayó la líder de la oposición Inés Arrimadas del partido de centro “Ciudadanos”.