México acogió el lunes la última sesión preparatoria de cara a un acuerdo mundial sobre migración y refugiados en 2018, lamentando la decisión tomada el sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del pacto, uno más en la lista del mandatario.

El canciller mexicano indicó al respecto: "Lo que aquí se pierde es una oportunidad, una oportunidad de ejercer liderazgo".

"Una oportunidad de trabajar juntos a favor de un fenómeno que nos atañe a todos", agregó Videgaray al inicio de la Reunión Preparatoria de la ONU del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, en Puerto Vallarta.

El acuerdo tiene como fin definir "normas y buenas prácticas para atender los flujos migratorios", explicó canciller junto a Louise Arbour, representante del secretario general de la ONU para la Migración.

El mes pasado, el Consejo de Seguridad aumentó la frecuencia de las sesiones en el tema dado el éxodo masivo de los rohinyás de Birmania a Bangladesh y los datos sobre venta de esclavos en Libia.

En septiembre de 2016, los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU aprobaron por unanimidad la Declaración de Nueva York para los Refugiados y Migrantes sobre acogida y ayuda a quienes retornaban a sus países. Sobre la base de dicho texto, el Alto Comisionado para los Refugiados recibió la solicitud de proponer un pacto mundial sobre migrantes y refugiados en 2018.

Sin embargo, según la misión de Estados Unidos ante la ONU, el documento posee varias disposiciones incompatibles con sus políticas de inmigración y refugiados, así como con los principios dictados por su actual administración.