Con el deseo de “recuperar Cataluña para todos”, el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, llegó el domingo a Barcelona tras la destitución del ejecutivo catalán y poco después de una multitudinaria marcha por la liberación de los líderes independentistas.

Dos semanas después de la poco afortunada proclamación de independencia, Rajoy visitó la región y en una concentración de su agrupación, el Partido Popular (PP), convocó elecciones en la jurisdicción para el 21 de diciembre, así también solicitó a las compañías que operan o lo hayan hecho en el pasado en Cataluña que no se vayan.

En cuanto a la cúpula de poder catalán, parte de ella se encuentra en prisión por sedición y rebelión, mientras que el resto está en Bruselas con Puigdemont, este último en calidad de jefe de gobierno en el exilio tras una orden de captura interpuesta por la justicia española.

Cabe recordar que Rajoy cesó el mandato catalán encabezado por Carles Puigdemont, disolvió el Parlamento y convocó a elecciones al amparo del artículo 155 de la Constitución.

Según una encuesta, preparada por Metroscopia y dada a conocer por el diario El País, el 69 % de los participantes desaprueba el manejo de la crisis por parte de Rajoy, pero también un 69% aprueba su llamado a las urnas para nuevas regionales a fin de año.

El estudio se realizó entre el 6 y el 8 de noviembre a un total 1730 personas, de las cuales solo el 28% cree que la independencia es aún probable en un futuro próximo, muy por debajo del 51% obtenido en octubre.