El diputado federal Rodrigo Pacheco, presidente de la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), muestra un documento durante sesión plenaria que aborda una denuncia de la fiscalía general contra el presidente de Brasil, Michel Temer, el 10 de octubre de 2017 en Brasilia.

El presidente brasileño, Michel Temer, obtuvo este martes un primer respaldo de la Cámara de Diputados para bloquear la denuncia que le hizo la Fiscalía General por supuesta participación en organización criminal y obstrucción a la justicia.

El diputado Bonifácio de Andrada, de 87 años, encargado de elaborar un informe en la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), recomendó que la Cámara impida que el caso llegue a la corte suprema, al igual que ocurrió en agosto con una primera acusación por corrupción pasiva.

"Los intentos de involucrar al presidente Michel Temer y sus ministros no se sostienen en la denuncia ni en la ley ni en la Constitución", dijo De Andrada.

"Concluyo así por la imposibilidad de autorizar la continuidad de esta denuncia", añadió.

Por tratarse de delitos comunes con potencial de costarle el cargo al presidente, la Cámara baja debe autorizar a la corte antes de poder decidir si archiva el caso o lo eleva a juicio, lo que automáticamente suspendería a Temer por hasta seis meses.

Ahora la CCJ deberá votar si aprueba o rechaza ese informe y luego enviar un parecer, no vinculante, al plenario.

Para que el proceso avance debe ser apoyado por una mayoría especial de dos tercios (342 de los 513 diputados).

Temer fue acusado junto a dos de sus ministros y a otros miembros de su partido, el PMDB, de liderar una organización delictiva que durante años perjudicó al Estado a cambio de sobornos por 587 millones de reales (184 millones de dólares al cambio actual).

Se trata de la segunda y última acusación contra el mandatario presentada por el Ministerio Público.

El mandatario conservador ya se había convertido en junio en el primer presidente en ejercicio de Brasil en ser denunciado por un crimen común, pero fue salvado por la Cámara de Diputados, donde cuenta con una holgada mayoría.

Ambos procesos se basaron en las confesiones de los hermanos Wesley y Joesley Batista, dueños de la transnacional del sector cárnico JBS, que implicaron a Temer en diversos delitos tras firmar un acuerdo con la justicia a cambio de inmunidad por sus ilícitos.

Sin embargo, los empresarios, que confesaron en su delación haber sobornado a casi 2.000 políticos, terminaron encarcelados cuando las autoridades descubrieron que habían ocultado información.

Esa controversia se transformó en el principal argumento de la defensa de Temer y de su tropa de choque en la CCJ.

"Estamos confiados. Vamos a derrotar a la denuncia acá y la vamos a derrotar allá [en el plenario]", dijo a la AFP el diputado ultraoficialista Darcísio Perondi.

Fuente: MSN