El régimen del presidente venezolano Nicolás Maduro recibió el miércoles el respaldo de los países miembros del ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, quienes rechazaron las sanciones internacionales interpuestas en su contra.

"Estas acciones contra Venezuela no conducirán a ninguna solución que favorezca al pueblo, y solo tienen como objetivo generar más inestabilidad y alentar a los sectores más violentos de la oposición", indicó la resolución adoptada por los cancilleres en una reunión extraordinaria en Caracas.

El escrito catalogó de "injerencias imperialistas" las medidas de Estados Unidos contra Maduro y su Gobierno, paso que la Unión Europea también evalúa tomar.

Asimismo, reconoce la validez de la Asamblea Constituyente, elegida por candidatos chavistas en su totalidad el 30 de julio, en una jornada caracterizada por protestas que los cancilleres del ALBA calificaron de "un auténtico acto soberano".

Los ministros de Exteriores del ALBA confirmaron su apoyo a la revolución chavista y pidieron a la oposición venezolana un diálogo con el Gobierno para superar la crisis que envuelve al país.

El ALBA vio la luz en 2004 gracias a la unión de Venezuela, Cuba y otros países de América Latina y el Caribe como Bolivia, Nicaragua o Ecuador. El 2006 adoptó el llamado Tratado de Comercio de los Pueblos que se perfila como una alternativa a los convenios comerciales firmados por otros gobiernos.