Los jóvenes chinos que estudian en Australia han expresado su descontento con la decisión del Gobierno de cancelar las visas 457, en un intento por desalentar la llegada de quienes buscar seguir su educación en el país.

La visa temporal de trabajo cualificado 457, anulada por el primer ministro australiano Malcolm Turnbull en abril, permite a empleados especializados laborar bajo el patrocinio de una firma local y quedarse en la nación hasta por 4 años.

“El esquema de la visa 457 solía ser una ventaja de estudiar en Australia puesto que ofrecía a los alumnos extranjeros fácil acceso a la residencia permanente. Su anulación definitivamente afectará el interés por seguir estudios aquí”, indicó Stacy Cui, una estudiante china de Contabilidad en la Universidad de Melbourne.

La opinión de Stacy es compartida por varios de sus compatriotas. Según el Departamento de Migración y Protección Fronteriza de Australia, los chinos es el tercer mayor grupo portador de este tipo de visas, seguidos de los indios y los británicos, y representan el 5,8% del total de los que la poseen. Los que utilizan mayormente este permiso son los empleados en los rubros de tecnología, ciencia y hospitalidad.

“He participado varias veces en el Melbourne Big Meeting, una feria regional de trabajo dirigido a estudiantes y recién graduados. Gran parte de las compañías cuelgan carteles que dicen: ‘Solo ciudadanos australianos’ o ‘Con permiso de residencia australiana’ para excluir a los postulantes extranjeros. Sin la 457, podríamos perder nuestra única oportunidad de laborar aquí, sin mencionar que después de la prohibición, la lista de más de 600 carreras migratorias se verá reducida en 200”, manifestó Chen Li, un joven chino en Australia con una maestría en Ingeniería Tecnológica, a la versión digital del Diario del Pueblo.

La restricción también ha preocupado a la población local quien teme que la política afecte al sector de la educación internacional, valorizado en $20.000 millones en 2015. De acuerdo con una encuesta realizada por Iscah Migration, una compañía australiana de servicios migratorios, el 93% de los 495 alumnos extranjeros preguntados apuntó que el cambio en la visa los ha desilusionado, mientras que el 98% aseguró que no habría escogido el país como destino para sus estudios, si hubiera sabido de esta modificación.