El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Deng Li, recibió instrucciones el jueves de convocar urgentemente a los enviados diplomáticos de los países europeos y de la UE pertinentes a China para presentar gestiones solemnes sobre la declaración negativa relacionada con Taiwan emitida por los ministros de Relaciones Exteriores del G7 y el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

Al señalar que los ministros de Relaciones Exteriores del G7 y el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad emitieron una declaración el miércoles, Deng dijo que este acto de distorsión de los hechos y de confusión de lo negro y lo blanco es una interferencia deliberada en los asuntos internos de China y una flagrante provocación política, y que envió una señal gravemente errónea a las fuerzas separatistas a favor de la "independencia de Taiwan".

"La medida es extremadamente indignante. China se opone firmemente a ella y presenta gestiones solemnes y fuertes protestas al respecto", señaló Deng.

El principio de una sola China es una de las normas básicas que rigen las relaciones internacionales y el consenso de la comunidad internacional, indicó, añadiendo que es la base política de los intercambios de China con otros países y que esta línea roja y cuestión fundamental no puede ser cruzada.

Señaló que el principio de una sola China tiene connotaciones estrictas, es decir, hay una sola China en el mundo, Taiwan es parte de China, el Gobierno de la República Popular China es el único Gobierno legal que representa a toda China y los países que han establecido relaciones diplomáticas con China no deben tener ninguna forma de intercambios oficiales con Taiwan.

La visita a Taiwan de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, es una descarada manipulación política y una violación flagrante y grave de la soberanía y la integridad territorial de China, expresó Deng, y añadió que China no dudará en responder con decisión, y que es natural y justificado que China contraataque la provocación de la colusión entre Estados Unidos y Taiwan.

Agregó que en lugar de disuadir y condenar los actos de Estados Unidos de incitar a la división de China, a escalar las tensiones entre ambos lados del estrecho de Taiwan y a contener a China con Taiwan, la parte europea afirmó falsamente en la declaración que "se adherirá a la política de una sola China cuando sea aplicable", y esto ha violado gravemente el principio de una sola China y ha socavado severamente la base política de las relaciones bilaterales.

La cuestión de Taiwan afecta a los sentimientos nacionales del pueblo chino. Salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial es uno de los mayores consensos de los más de 1.400 millones de chinos, señaló.

"Estamos dispuestos a luchar por la perspectiva de la reunificación pacífica con la mayor sinceridad, paciencia y esfuerzos, pero también evitaremos la división del país por todos los medios y a cualquier precio con la más firme determinación", dijo Deng.

"Ningún país, ninguna fuerza y ningún individuo debe subestimar la firme resolución, la férrea voluntad y la fuerte capacidad del Gobierno y el pueblo chinos para defender la soberanía nacional y la integridad territorial y lograr la reunificación y la revitalización nacionales", indicó.