Un cohete portador Gran Marcha 5B lleva al laboratorio espacial Wentian de China al espacio, el 24 de julio de 2022.

China es un actor espacial responsable cuando se trata de gestionar asuntos relacionados con los desechos de cohetes, aseguraron recientemente observadores, quienes también desafiaron las acusaciones del administrador de la NASA, Bill Nelson, sobre los desechos de cohetes chinos.

Nelson publicó el domingo una declaración en el portal de la NASA en el que afirmó que China "no compartió información específica de la trayectoria de su cohete Gran Marcha 5B cuando cayó a la Tierra". Y en donde hizo además comentarios sobre el "uso responsable del espacio" y sobre cómo garantizar "la seguridad de las personas aquí en la Tierra".

El funcionario pronunció estas declaraciones tras la publicación de una serie de historias sensacionalistas en medios occidentales, en las que se destacaba el riesgo que suponían los escombros de los cohetes, puesto que estos podrían estrellarse sobre áreas habitadas. Y explicaron que esto equivalía a "un reingreso descontrolado" del Gran Marcha 5B chino.

El cohete, que despegó el 24 de julio del Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la provincia de Hainan, se utilizó para enviar el módulo de laboratorio Wentian de China a su órbita espacial, desde donde se acopló a la estación espacial Tiangong.

Yang Yuguang, un observador sénior de la industria espacial y vicepresidente del Comité de Transporte Espacial de la Federación Astronáutica Internacional, declaró el jueves en Beijing que las afirmaciones de Nelson eran infundadas y que apuntaban a exagerar los problemas relacionados con los programas espaciales de China.

Al menos el 90 por ciento del Gran Marcha 5B está hecho de una carcasa delgada de metal combustible que se quema en cuanto entra en la atmósfera. La cantidad de componentes capaces de soportar esto y finalmente llegar a la Tierra es casi igual a la de cualquier otro tipo de cohete, explicó Yang.

Wu Peixin, observador de la industria aeroespacial, declaró que EE. UU.debe haber podido calcular la hora y la ubicación general del descenso del Gran Marcha 5B a la Tierra, puesto que China ya había publicado datos detallados sobre este tipo de cohete en varias ocasiones antes de su reingreso.

Antes de su reingreso a las 00:55 del domingo, China había publicado ya, desde el 27 de julio, actualizaciones diarias sobre los datos orbitales del cohete en el portal de la Agencia Espacial Tripulada de China.