Inmunidad de la cepa original decae frente a subvariantes

Los infectados con la cepa original de la ómicron pueden contraer sus subvariantes, entre ellas la Ba.4, Ba.5 y Ba.2.12.1, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature la semana pasada.

Los investigadores advirtieron que los refuerzos desarrollados a partir de la mutación original de ómicron pueden no lograr una protección contra sus nuevas versiones.

La inmunidad natural obtenida con el contagio inicial de la ómicron tampoco ofrece una barrera adecuada contra sus subvariantes, mostro el informe, el cual desacredita la noción controvertida de que la variante es una "vacuna natural" con síntomas leves y que las personas deberían incentivar el contagio para obtener la inmunidad de otras mutaciones.

Las recientemente halladas BA.4, BA.5 y BA.2.12.1 provienen de la ómicron y muestran una mayor evasión y propagación que sus predecesoras. Han devenido las dominantes en Estados Unidos, Sudáfrica y algunos países europeos, pero su número de casos es menor a la ola mundial de ómicron durante el invierno de 2021.

Sunney Xie Xiaoliang, el científico detrás del estudio y profesor bioquímico en la Universidad de Beijing, declaró al Intelectual que las Ba.4, Ba.5 y Ba.2.12.1 comparten una mutación llamada L452, mientras que la Ba.4 y BA.5 poseen una adicional llamada F486V.

Estas variaciones cumplieron un rol clave en el aumento de evasión de anticuerpos de la ómicron original lo que conduce a nuevas infecciones, dijo.

Agregó que todavía es necesario contar con refuerzos que brinden protección contra derivados de la ómicron lo cual puede requerir avances en las vacunas de proteínas o ARNm, pero un diseño de mayor espectro generalmente es muy difícil.

En cuanto a los tratamientos, Xie sostuvo que la mayoría de los medicamentos de anticuerpos monoclonales han perdido su efectividad contra estas subvariantes, salvo Bebtelovimab y Evusheld.

Los expertos deben buscar nuevas combinaciones de anticuerpos para las nuevas cepas, enfatizó. Una candidata combinada, SA58 y SA55, ha mostrado alta potencia contra ellas, pero requiere mayores estudios para confirmar su efectividad.

"Es fácil encontrar un anticuerpo que sea fuerte en la neutralización del virus, pero la clave es que sea difícil de evadir por la nueva subvariante”, precisó.

Estos anticuerpos también pueden convertirse en medicamentos preventivos contra la ómicron, pero la desventaja es su alto costo, añadió. Sin embargo, puede reducirse a un nivel manejable si aumenta la producción o si se utiliza entre los segmentos vulnerables como los que padecen inmunidad reducida, acotó.