El estable crecimiento económico de China es de gran importancia para la recuperación mundial y "lo que sucede en China, por supuesto, tiene un enorme impacto en el resto del mundo, y viceversa", dijo en una entrevista con Xinhua el presidente del Foro Económico Mundial, Borge Brende.

Como la segunda economía más grande del mundo, China ha experimentado un rápido desarrollo en el último medio siglo. Casi 800 millones de chinos han salido de la pobreza extrema y la construcción de infraestructura en el país ha logrado resultados notables, sostuvo.

Agregó que el país asiático también ha mejorado mucho en asuntos medioambientales.

En la última década, China ha hecho una enorme contribución al crecimiento económico mundial, ya que su contribución al mismo se ha mantenido en torno al 30 por ciento, acotó.

Ante la pandemia de la COVID-19, el crecimiento económico de China enfrenta algunos desafíos a corto plazo, pero el gobierno chino está tomando medidas como expandir la demanda interna, reducir la dependencia de las exportaciones y cultivar industrias de alto valor agregado para garantizar el crecimiento económico, declaró.

"Así que, a largo y mediano plazo, soy bastante optimista sobre la economía de China", abundó el presidente.

En cuanto al conflicto entre Rusia y Ucrania, afirmó que el conflicto ha frenado el crecimiento económico en Europa y ha desencadenado desafíos globales como la crisis energética y la alta inflación, lo que ha ralentizado aún más la recuperación económica mundial.

"Entonces, lo que tenemos que evitar ahora es que (la) desaceleración del crecimiento global que ha llegado esta primavera no termine en una recesión, y (los) especialmente vulnerables son los países en desarrollo y algunos países y economías emergentes", ilustró.

Brende pidió a los países que usen la política monetaria con prudencia, eviten el proteccionismo comercial y las políticas de empobrecimiento del vecino, continúen cooperando en las cadenas de valor globales y promuevan la recuperación económica mundial de manera beneficiosa para todos.

Hablando sobre la próxima reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Brende subrayó que el encuentro "debe ser diferente porque el mundo es diferente".

"Ahora la COVID-19 es la peor pandemia que hemos tenido tal vez en 100 años. Además, el cambio climático está realmente sucediendo. Solo esta primavera, la temperatura en India ha sido la más alta en 120 años. Entonces tenemos una situación con una recuperación global más lenta", explicó.

Estos temas, que están estrechamente relacionados con el sustento de las personas, el empleo y la prosperidad del mundo, serán importantes en la próxima reunión anual, aseveró.

Argumentó que los desafíos globales necesitan soluciones globales, "todos estamos en el mismo barco y tenemos que actuar en consecuencia", concluyó.