Según medios estadounidenses, diversas familias han denunciado en redes sociales la falta de leche en fórmula para bebés debido al desabastecimiento y el retiro del producto por contaminación.

El lote dañado pertenece a una de las mayores plantas de fórmula láctea del país que por el momento ha cerrado sus puertas por las tareas de limpieza.

Tras la muerte de dos bebés el 17 de febrero, Abbott anunció el "retiro voluntario" de la leche en polvo de su planta de Michigan, entre ellas Similac, usada por millones de familias estadunidenses.

Un estudio posterior no encontró evidencia de que las muertes tuvieran una relación con la leche de Abbott, pero la producción no ha reiniciado lo que ha empeorado la escasez en el suministro y la falta de mano de obra por la pandemia.

Según Datasembly, la tasa de desabastecimiento de leche en polvo alcanzó el 43% a finales de la semana pasada, un 10% más que el promedio de abril.

Un problema adicional es el costo dado que los vendedores han duplicado o incluso triplicado sus precios.

“Sabemos que muchos consumidores no han podido acceder a la leche en polvo infantil y a los alimentos médicos que están acostumbrados a usar", dijo Robert M. Califf, de la agencia de medicamentos federal FDA, en un comunicado el martes por la noche.

“Estamos haciendo todo lo posible para garantizar que haya un producto adecuado disponible dónde y cuándo lo necesiten", aseguró.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, aseguró a CNN a principios de esta semana que la administración Biden trabaja "día y noche" para encontrar soluciones al problema.