Ante varios casos de coinfección de COVID-19 y el virus de la influenza reportados en países latinoamericanos como Brasil, México y Perú, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos médicos latinoamericanos piden que se preste más atención a la doble infección, pero afirman que no hace falta que cunda el pánico.

A su parecer, acelerar la vacunación tanto contra la pandemia como contra la gripe es la mejor práctica de prevención.

Las autoridades brasileñas dijeron el 4 de enero que se registraron al menos 115 casos de coinfección de COVID-19 y gripe en los estados de Sao Paulo (sureste), Ceará (noreste) y Río de Janeiro (sureste).

Cinco días después, los primeros tres casos de doble infección en México, en los estados occidentales de Jalisco y Nayarit, fueron confirmados por la jefa del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Emergentes y Remergentes de la Universidad de Guadalajara, Alejandra Natali Vega Magaña, y el secretario de Salud del estado de Nayarit, José Francisco Munguía Pérez.

En Perú, se han registrado al menos tres casos de coinfección en la región de Amazonas (norte), informó el Ministerio de Salud el 6 de enero.

El investigador del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades de Perú, César Munayco, precisó que los dos primeros pacientes, un niño y un adulto de 40 años que tenía puestas dos dosis de la vacuna contra la COVID-19, no sufrieron mayores problemas con la infección, mientras que el tercero, un ciudadano de 87 años con comorbilidades y que no estaba inmunizado, falleció.

También se han detectado coinfecciones en Estados Unidos, Israel, Filipinas, Hungría y otros países del mundo.

Según la información en la página web oficial de la OMS, la COVID-19 y la gripe son enfermedades respiratorias y dan lugar a algunos síntomas parecidos, como tos, secreción nasal, dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza y fatiga, y las dos se propagan de forma similar, a través de gotículas o aerosoles que se liberan al toser, estornudar o hablar.

Munayco apuntó que la doble infección no es una enfermedad nueva ni tampoco una variante nueva de la COVID-19, sino un contagio simultáneo del coronavirus SARS-CoV-2 y el virus de la gripe.

"Lo que sí existe son infecciones mixtas, que tendrán prácticamente la misma manifestación clínica", explicó a Xinhua el presidente de la Sociedad de Infectología del Distrito Federal de Brasil, José David Urbáez Brito.

Agregó que una persona con tres dosis de la vacuna contra la COVID-19 que se infecte con el nuevo coronavirus y la influenza contraerá una enfermedad en la que la COVID-19 no tendrá gran expresión.

Sin embargo, una persona no vacunada contra la COVID-19 es posible que tenga una enfermedad más grave, donde las expresiones de las manifestaciones respiratorias sean la suma del daño del propio SARS-CoV-2 más la suma de la influenza, anticipó Urbáez Brito.

Por su parte, el virólogo brasileño Fernando Spilki dijo que el año pasado la situación epidemiológica fue grave y los países adoptaron medidas preventivas, como usar mascarillas y mantener la distancia social, lo que redujo la propagación no solo de la COVID-19 sino también del virus de la influenza.

Pero, desde finales de 2021, en algunos países la pandemia ha disminuido y las medidas de prevención se han relajado, añadió.

Junto con un aumento de las reuniones grupales durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, la gripe se ha extendido en muchas ciudades brasileñas, al tiempo que la variante ómicron se ha ido propagando rápidamente, lo que ha creado una situación en la que las personas se están infectando simultáneamente con dos virus, analizó Spilki.

A ojos del epidemiólogo Malaquías López, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), otra razón de la doble infección es que la pandemia de COVID-19 ha afectado el avance de la vacunación antigripal.

Si los casos de la gripe siguen aumentando, se van a dar más casos de coinfección en las siguientes semanas o meses, advirtieron los medios mexicanos, citando análisis de expertos.

El miércoles pasado, Maria van Kerkhove, del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, pidió que se lleven a cabo los preparativos pertinentes para enfrentar brotes simultáneos de COVID-19 y otras enfermedades respiratorias durante la próxima primavera, a medida que comiencen a circular otros patógenos respiratorios, como el virus de la influenza, en la época primaveral.

La OMS puntualiza en su página web que la forma más eficaz de protegerse tanto de la gripe como de un caso grave de COVID-19 es vacunarse contra ambas enfermedades, y aplicar medidas preventivas como el distanciamiento social, el uso de la mascarilla y la ventilación adecuada de espacios de interior.

Urbáez Brito explicó que probablemente sigan apareciendo casos de coinfección en toda América Latina, ya que los intercambios entre personas, los vuelos y los flujos comerciales hacen inevitable la propagación de estas enfermedades.

La presión sobre el sistema sanitario de Brasil ha aumentado y si no se toma seriamente en cuenta la vacunación con dosis de refuerzo, es posible que los casos graves o de fallecimiento también incrementen, advirtió el infectólogo brasileño.