Si bien el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió mantener abiertas las empresas y las escuelas, algunos expertos se preguntan si eso es posible, teniendo en cuenta la naturaleza altamente infecciosa de la variante ómicron y la falta de medidas adecuadas para combatirla, según un artículo reciente publicado en el diario The Guardian.

"La economía no puede permanecer abierta y las escuelas no pueden permanecer abiertas cuando tantas personas se están enfermando", reza el artículo, citando a Margaret Thornton, investigadora educativa de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de Princeton.

"Debemos tomar medidas para frenar la propagación, a fin de que las escuelas y los negocios sigan funcionando", dijo Thornton, y lamentó que gran parte de esas acciones necesarias se hayan llevado a cabo de manera tan lenta.

La variante ómicron ha llegado inmediatamente después de la devastadora ola de la variante delta el pasado otoño y cuando existe una escasez de personal e insumos, dejando pocas oportunidades de recuperación, de acuerdo con el artículo.

El texto cita la actual media de 750.000 casos confirmados en siete días en Estados Unidos, muy por encima de la media registrada durante el pico de la variante delta.

Es posible que los hospitales de todo el país ya estén más llenos de lo que sugieren las cifras oficiales, y las escuelas también han tenido problemas para seguir con las clases presenciales, detalla el artículo.

Para controlar la variante ómicron y las futuras oleadas, los funcionarios de EE. UU. deben confiar en tácticas probadas, desde las pruebas diagnósticas, hasta el uso de mascarillas de alta calidad y una ventilación adecuada, dijeron algunos expertos en salud citados por el artículo.