Pese al consenso político, el desacoplamiento económico estadounidense de China "es un desafío" para EE. UU., pues "será más complicado ponerlo en marcha de lo que mucha gente cree en Washington", informó la revista Foreign Policy.

Aunque con una retórica más suave, la Administración Biden está siguiendo los pasos de su predecesor con respecto a China, sosteniendo la creencia de que EE. UU. debe "desacoplarse" de China para reducir su dependencia de las cadenas de suministro de los productos chinos por razones de seguridad tanto política como económica, señalaron Jeffrey Kucik, profesor asociado de la Universidad de Arizona, y Rajan Menon, profesor de relaciones internacionales del City College de Nueva York, ambos citados por este medio.

"Los críticos de la teoría del desacoplamiento económico, especialmente la Cámara de Comercio de EE. UU., apuntan que distorsionaría las cadenas de suministro, produciría retrasos en las entregas y encarecería los costes para empresas y consumidores", reveló este reportaje el martes. "Los esfuerzos orientados al desacoplamiento económico ya han afectado a los consumidores estadounidenses".

"Como resultado, la Administración Biden está recibiendo presiones por parte del tejido empresarial estadounidense para eliminar los aranceles de la era Trump", añadió.