Funcionarios y académicos chinos y extranjeros destacaron el martes la importancia de redoblar esfuerzos por parte de las diferentes civilizaciones para construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad que responda a los desafíos actuales, llámese conflictos militares, la pandemia de COVID-19, el cambio climático y el terrorismo.

Las observaciones acaecieron en Bengbu, provincia de Anhui, durante la VI Conferencia Anual del Foro Mundial de Cultura Taihu.

En la ceremonia de apertura, Wang Chen, miembro de la Oficina Política del Comité Central del Partido Comunista de China y vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, dijo que pese a los serios retos que enfrenta la humanidad, los países están cada vez más conectados y dependientes entre sí. Además, es la aspiración común de las personas del mundo lograr la paz y el desarrollo.

"Teniendo en cuenta el avance de los seres humanos y el futuro del mundo, China propuso construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad. La iniciativa se ajusta a la tendencia de desarrollo mundial y a los intereses comunes de la gente”, dijo.

En marzo de 2013, el presidente chino Xi Jinping presentó por primera vez el concepto de comunidad con un futuro compartido para la humanidad en su discurso en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú en Rusia.

Según Wang, desde entonces, China ha trabajado activamente para implementar la filosofía a través de la propuesta de la Franja y la Ruta, la lucha contra la pandemia, el alivio de la pobreza y el impulso al progreso ecológico, con grandes aportes al esfuerzo mundial en dichos aspectos.

"China también colaborará con otros países para realizar nuevas y mayores contribuciones en pos de la paz mundial, el desarrollo global, la salud y el bienestar de las personas", dijo.

Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán, apuntó en un mensaje de felicitación que la compleja situación causada por el virus y otros desafíos que encara la humanidad reafirman lo crítico del diálogo intercultural y el apoyo mutuo.

"Consideramos crucial que los representantes de diferentes culturas se unan y aborden problemas globales", dijo.

A su turno, el presidente búlgaro Rumen Radev dijo que comparte la opinión de una serie de líderes mundiales sobre que el conocimiento mutuo y la capacidad de aprender son requisitos previos primordiales para construir un futuro común, independientemente de las posturas culturales, políticas o ideológicas actuales.

"El conocimiento nos ofrece una explicación sobre los malentendidos religiosos, culturales y, a veces, políticos que enfrentamos en el mundo de hoy", recalcó.

Romano Prodi, ex primer ministro de Italia, precisó vía video: "Tenemos tensiones, problemas y esto es inevitable de alguna manera, pero el diálogo es la única fuerza que tenemos ahora para reaccionar ante la terrible situación".

"En este momento, la comprensión es mucho más importante que cualquier otra cosa", enfatizó Prodi, también presidente honorario del Foro Taihu.

Yan Zhaozhu, presidente del evento, dijo que nunca hubo en la historia solo un sistema social o cultural, y que la antigua ruta de la seda demostró que las diferentes culturas pueden coexistir de manera pacífica e inclusiva y aprender entre sí.

"Ante la seria amenaza de desafíos globales, las personas deben unirse para superar las dificultades pese a sus diferencias en sistemas sociales, valores y nivel de desarrollo económico", dijo.

"Ningún país puede avanzar solo, necesitamos que los pueblos respiren juntos y compartan el mismo destino", dijo Li Yi, secretario del grupo líder de miembros del partido de la Federación China de Círculos Literarios y de Arte.

Zheng Shanjie, secretario del partido de Anhui, dijo que las civilizaciones serán más coloridas a través de la comunicación y el intercambio, y más ricas gracias al aprendizaje mutuo.

"Mejoraremos el poder cultural suave como aporte de Anhui al desarrollo de la civilización mundial", agregó.

Wang Chao, presidente del Instituto Popular de Asuntos Exteriores de China, dijo que la profundidad y el alcance de las civilizaciones en el futuro crecerán con el avance de la ciencia y la tecnología.

"Al adherirse a la igualdad, el respeto mutuo y la inclusión, los diferentes países y las civilizaciones definitivamente brindarán sabiduría e impulso para abordar los retos globales", dijo.

Zhou Shuchun, miembro del Comité Permanente del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política de China y editor en jefe del Diario de China, dijo que en 3 años desde la última conferencia del foro en 2018, y particularmente desde que surgió la pandemia, las personas se han dado cuenta de que todos los países comparten su bienestar y los peligros en un destino.

"Frente a los cambios impredecibles del siglo, debemos profundizar más los intercambios y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones con un mayor esfuerzo en construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad", acotó.

Es la primera vez que el evento, que va hasta el miércoles, tiene lugar en Bengbu, nombrada sede permanente del Foro Mundial de Cultura en mayo.

El foro es una plataforma no oficial de alta calidad, creada por China en 2008 para el intercambio cultural internacional. Anteriormente, tuvo como escenarios Suzhou, en la provincia de Jiangsu; Hangzhou en Zhejiang; Shanghai, la Región Administrativa Especial de Macao y Beijing.

El embajador de Azerbaiyán en China Akram Zeynalli (izquierda) ofrece un regalo a Tamdrin, embajador de turismo de la prefectura autónoma tibetana Garze en la provincia de Sichuan, durante la VI Conferencia Anual del Foro Mundial de Cultura Taihu, inaugurada en Bengbu, provincia de Anhui, el martes. Wang Zhuangfei / Diario de China.

Wang Chen, miembro de la Oficina Política del Partido Comunista del Comité Central de China y vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, en la VI Conferencia Anual del Foro Mundial de Cultura Taihu, inaugurada en Bengbu, provincia de Anhui, el martes.