A los británicos de 18 a 29 años de edad se les ofrecerá una alternativa a la vacuna de Oxford-AstraZeneca en medio de preocupaciones sobre su posible vínculo con casos raros reportados de trombos, dijo hoy el organismo asesor de vacunación del Gobierno británico.

El anuncio del Comité Conjunto sobre Vacunación e Inmunización (JCVI, siglas en inglés) fue hecho después de una revisión a la vacuna de Oxford por parte de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA, por sus siglas en inglés).

La MHRA dijo que los efectos secundarios de la vacuna de AstraZeneca son sumamente raros y que la efectividad de la vacuna está demostrada, y añadió que los beneficios de aplicarse la vacuna siguen siendo muy favorables para la gran mayoría.

Sin embargo, admitió que el nuevo enfoque está mejor equilibrado para las personas más jóvenes porque el riesgo del coronavirus es mucho menor.

June Raine, directora ejecutiva de la MHRA, dijo que se han administrado más de 20 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca en Reino Unido hasta el 31 de marzo.

De acuerdo con Raine, se registraron 79 casos de raros coágulos sanguíneos en Reino Unido, de ellos, 51 se presentaron en mujeres y 28 en hombres de entre 18 y 79 años.

Los 79 casos se produjeron después de la primera dosis y 19 personas lamentablemente murieron, indicó Raine.

El riesgo de este tipo de efecto secundario es de unos cuatro entre un millón para quienes reciben la vacuna, añadió.

"Esto es sumamente raro y el balance entre los beneficios y los riesgos conocidos de la vacuna sigue siendo muy favorable para el vasto número de personas", añadió.

Mientras que los ensayos clínicos permiten a los científicos evaluar los efectos relativamente comunes, los efectos secundarios raros sólo pueden identificarse cuando las vacunas se utilizan a gran escala, dijo.

"La evidencia se está consolidando", pero "se necesita más trabajo para establecer más allá de cualquier duda" que la vacuna ha causado trombos sumamente raros, añadió.

Wei Shen Lim, presidente del JCVI, dijo que quienes han recibido la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca se les debe seguir ofreciendo la segunda dosis de la misma vacuna.

"No aconsejamos que se deje de vacunar a ningún individuo de ningún grupo de edad", aseveró.

La recomendación de ofrecer una alternativa a la vacuna de AstraZeneca para los grupos de edad más jóvenes fue "realmente por máxima precaución" más que por "cualquier preocupación seria sobre la seguridad", añadió.

Actualmente, Reino Unido también está aplicando la vacuna de Pfizer, y las primeras dosis de la vacuna Moderna fueron administradas este miércoles en Gales.

El subdirector médico de Inglaterra, Jonathan Van-Tam, dijo durante la conferencia de prensa que el acontecimiento más reciente no debe cambiar el curso del despliegue de la vacuna en Reino Unido.

"Se trata de un cambio en la recomendación clínica para los menores de 30 años, esto requerirá algunos cambios en la forma en que el Servicio Nacional de Salud (NHS) pone en marcha el programa de distribución de vacunas", dijo.

Sin embargo, debido a la situación del suministro de otras vacunas, el efecto sobre el programa de vacunación en Reino Unido debe ser "insignificante".

"Los cambios en las preferencias por las vacunas son algo habitual", dijo.

"Las vacunas siguen siendo la salida para Reino Unido, siguen siendo la forma en la que podemos recuperar la normalidad en nuestras vidas y la apertura de nuestra economía en el menor tiempo posible", dijo.

Más de 31,7 millones de personas han recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, muestran cifras oficiales.

Mientras tanto, el regulador de medicamentos de la Unión Europea anunció hoy que los coágulos de sangre inusuales deben figurar como un efecto secundario muy raro de la vacuna de AstraZeneca.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) tomó la decisión luego de un estudio sobre más de 80 casos de trombos en el bloque regional. Sin embargo, también dijo que los beneficios generales de la vacuna de AstraZeneca siguen siendo mayores que el riesgo.

Para ayudar a que la vida vuelva a la normalidad, países como Reino Unido, China, Rusia y Estados Unidos, así como la Unión Europea, se están apresurando para desarrollar vacunas contra el coronavirus. Fin