La foto del 1 de septiembre de 2020 muestra una estación de prueba COVID-19 en el Estadio Queen Elizabeth en Hong Kong, China.

Hong Kong prepara un nuevo sistema de código QR de seguimiento de la salud, a utilizarse después de completar su programa de pruebas, por el cual han pasado 1,719 millones de personas con 26 casos confirmados.

La Región Administrativa Especial inició oficialmente su programa universal de pruebas el 1 de septiembre, ante la creencia de las autoridades de que era la mejor forma de controlar la epidemia y reabrir su economía. Originalmente estaba pensado para 7 días, pero desde entonces ha sufrido dos extensiones, con la última fecha final el 14 de septiembre.

Hasta 1 719 000 residentes se habían sometido a la prueba hasta el domingo, lo que representa el 22,9 % de la población, indicó el gobierno local.

Se ha impedido que al menos 160 personas contraigan la enfermedad a través del esquema, ya que un caso confirmado puede como máximo infectar a otras 4 y desencadenar más contagios de segunda y tercera generación, apuntó Anthony Wu, presidente de un centro de diagnóstico del programa.

Wang Peiyu, subdirector de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Beijing, señaló el lunes que las pruebas masivas son importantes para frenar la tercera ola en la ciudad y cortar la transmisión del virus de los pacientes identificados.

El programa ha ayudado al gobierno regional a comprender la situación vírica a nivel comunitario y ha logrado su objetivo final, dijo Patrick Nip Tak-kuen, secretario del Servicio Civil del gobierno local, a cargo de la iniciativa.

Hung Fan Ngai Ivan, profesor clínico del departamento de Medicina de la Universidad de Hong Kong, calculó que todavía existen entre 40 y 50 pacientes potenciales en Hong Kong y cree que pasaran de 4 a 6 semanas antes de que se aclaren los nuevos casos, según informes de los medios.

Hong Kong reportó 19 casos el domingo, y elevó el total a 4958, de acuerdo con estadísticas del Centro de Protección de la Salud de Hong Kong.

Paul Chan Mo-po, secretario de Finanzas de Hong Kong, la región especial debe prepararse para una "normalización" de los mecanismos de prevención y control de epidemias en la ciudad, a través de una mayor capacidad de prueba y la introducción de un sistema de códigos de salud cuando la epidemia logre controlarse y no haya casos internos de origen desconocido.

Los códigos de salud podrían lanzarse a fines de septiembre como muy pronto. Algunos institutos de pruebas han ampliando su rango hasta 50 000 muestras al día, y se preparan para un mercado potencialmente mayor una vez se utilicen, indicó la prensa local.

Hung Kam-in, miembro del Consejo Distrital de Kwun Tong, dijo el lunes que aún podría pasar algún tiempo antes de que la ciudad y la parte continental de China puedan compartir un sistema de código de salud, ya que Hong Kong aún tiene que controlar por completo la epidemia.

"Personalmente espero que podamos tener un sistema unificado muy pronto, a fin de facilitar el intercambio entre Hong Kong y la parte continental", acotó.

El sistema de códigos tiene como objetivo impulsar los viajes transfronterizos y reactivar la economía hongkonesa con exenciones de cuarentena vía pruebas reconocidas por ambas partes, según un correo electrónico que la Oficina de Innovación y Tecnología de Hong Kong, responsable del sistema, envió al medio Global Times el 7 de septiembre, señalando que los residentes locales esperan restablecer los viajes entre Hong Kong, la parte continental de China y Macao lo antes posible.

El sistema ha demostrado ser muy útil para la prevención y el control diario de acuerdo con la experiencia de la parte continental, señaló Wang Peiyu.

En cuanto a la difamación de algunos separatistas antigubernamentales de la introducción de los códigos, Hung cree que es una distorsión total.

"Durante el brote epidémico, la implementación de códigos puede ayudar mucho en el transporte diario de ciudadanos, en lugar de ser un obstáculo", resaltó.

El número de casos confirmados identificados en las pruebas fue consistente con la tendencia a la baja del virus en la ciudad y mostró que la ola está por terminar, dijo.

Si bien se espera que esta termine pronto, las pruebas para algunos grupos específicos y de alto riesgo no se detendrán después de su conclusión.

Ancianos y discapacitados físicos, personal de transporte público, de hoteles y restaurantes y funcionarios públicos de primera línea se someterán a las mismas en repetidas ocasiones. En los últimos meses se han realizado 490 000 de ellas entre estos segmentos.

Según reportes, el departamento de Bienestar Social de la región especial llevará a cabo la tercera ronda de pruebas en hogares de ancianos la próxima semana.