Trabajadores médicos de la provincia de Guangdong y de la región autónoma Zhuang de Guangxi tratan a pacientes en una sala UCI en el Hospital Unión de Wuhan en la provincia de Hubei el 11 de marzo.

Un informe muestra que el 95 por ciento de los médicos en China participaron en la lucha del país contra el brote de COVID-19, informó el sitio web ThePaper.

El informe, publicado el jueves por Dingxiangyuan, un proveedor de servicios de información de salud en línea, se basa en una encuesta a 10.065 médicos de 200 departamentos en hospitales de 300 ciudades de todo el país. Encontró que los médicos de varios departamentos participaron en la batalla contra el virus, y los departamentos de control de enfermedades infecciosas, respiratorias y de cuidados intensivos tuvieron la mayor participación.

Entre los tres departamentos, los médicos del departamento de enfermedades infecciosas que estuvieron directamente involucrados en el tratamiento de pacientes con COVID-19, tanto en regiones severamente afectadas como en áreas locales, tuvieron la tasa de participación más alta del 71 por ciento, mientras que el 29 por ciento restante se unió al trabajo indirectamente.

Para los médicos del departamento de cuidados intensivos, estuvieron en batalla contra el virus de forma directa alrededor del 35 por ciento y de forma indirecta un 64 por ciento. Mientras que aquellos que no están muy involucrados en la lucha ayudaron de otras maneras, trabajando por turnos en el tratamiento de pacientes ambulatorios con fiebre. El porcentaje de estos médicos fue de 77 por ciento.

El informe también muestra que el tiempo de trabajo promedio de los médicos durante la epidemia fue de 9,6 horas, con un 13 por ciento de ellos trabajando durante 12 horas continuas, en comparación con las 8,9 horas antes de la epidemia.

Desde el brote del virus en Wuhan en enero, millones de trabajadores médicos fueron enviados a la batalla en primera línea contra el COVID-19. Según el libro blanco emitido por el gobierno chino el 7 de junio, del 24 de enero al 8 de marzo, el país reunió a 346 equipos médicos nacionales, compuestos por 42.600 trabajadores médicos y más de 900 profesionales de la salud pública para la ayuda inmediata de la provincia de Hubei y su capital Wuhan.