Un miembro del personal trabaja en la sección de cereales del puerto de Dalian en Dalian, provincia de Liaoning, noreste de China, el 8 de abril de 2020.

El principal epidemiólogo de China, Wu Zunyou, indicó que los recientes brotes de COVID-19 en Wuhan, Beijing y Dalian comparten ciertas similitudes y no surgieron por coincidencia. Todos aparecieron en mercados de mariscos y la transmisión pudo concretarse a través del aire.

El ambiente húmedo y de baja temperatura de los centros de alimentos agrícolas es propicio para la supervivencia del patógeno, comentó el especialista jefe del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades en una entrevista el miércoles. Mientras haya contaminación, el virus puede concentrarse y quedar activado lo que facilita su propagación, afirmó.

En medio de las preocupaciones al respecto, la Comisión Nacional de Salud de China señaló el jueves que se reforzará la vigilancia en los mercados mayoristas, especialmente en las secciones de carnes y mariscos congelados, así como en otros negocios con ambientes húmedos y cerrados.

Las nuevas muestras de coronavirus se recolectarán de ropa, aguas residuales, superficies de productos y animales; y aquellas en aerosol en lugares de reunión dijo la agencia.

"Es vital rastrear la fuente del virus y prevenir y controlar la epidemia", constató.

Yang Zhanqiu, subdirector del departamento de biología de patógenos de la Universidad de Wuhan, declaró que los riesgos de productos congelados contaminados que transmiten el virus a las personas son bastante altos, ya que su avance podría darse por aire o por contacto directo.

Puede permanecer activo en temperaturas frías, aunque no hay evidencia que demuestre su transmisión a través de los alimentos.

Un experimento llevado a cabo en el mercado Xinfadi de Beijing, con polvo fluorescente para simular el virus, mostró que si el ambiente estaba contaminado, la infección podía darse vía aerosol, dijo Wu. Luego, los trabajadores contaminarían el ambiente tras infectarse, formando una cadena de transmisión mixta.

Las ciudades chinas, incluidas Beijing y Shanghai, han adoptado medidas para fortalecer el control de la seguridad alimentaria.

Shanghai requiere que las plantas procesadoras de carne realicen pruebas de ácido nucleico y desinfecten los paquetes de alimentos antes de almacenarlos.

Beijing prometió estandarizar la regulación de productos congelados que ingresan al mercado y construir un sistema de rastreo de circuito cerrado para ellos. Hasta el jueves, Beijing había analizado 86 900 muestras relacionadas con este producto, depósitos y personas, con todos los resultados negativos.

Para frenar el avance del virus en ambientes húmedos, Wu sugirió que lugares como los mercados de mariscos cuenten con un sistema adecuado de ventilación, lo que ayudará a reducir el riesgo de infección.

Yang recordó al público no exagerar con la inocuidad de los alimentos. "Mientras la comida haya pasado por pruebas de detección y estén bien cocidas, no hay posibilidad de que por sí misma transmita el virus a las personas".

El jueves, Dalian reportó 5 casos locales, 4 de ellos asintomáticos. Al mismo tiempo, Beijing también registró un contagiado vinculado con la ciudad portuaria, informó la comisión.

No obstante, Wu sostuvo que la epidemia en Dalian no tiene conexión específica con la de Beijing, y agregó que existe una mayor posibilidad de que la primera tuviera como origen mariscos importados contaminados.

El gobierno local indicó el miércoles que la mayoría de los pacientes confirmados son empleados de Mariscos Kaiyang Dalian o sus contactos cercanos.

Dalian, básicamente, ha evitado el avance de la COVID-19 y cree que no pasará a mayores. Se ha logrado dar con muchos contagiados antes que mostraran síntomas, y como los nuevos casos son asintomáticos, no representan un riesgo para la sociedad, acotó Wu.