Captura de pantalla del informe de The Washington Post.

Más de 2,45 millones de personas. Ese es el número de casos confirmados de coronavirus en Estados Unidos. La cifra de muertos, igualmente abultada, superó los 124 000 el viernes, según el último recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Los expertos han realizado numerosas investigaciones sobre cómo el país llegó a tal situación, incluida la falta de políticas del Gobierno, la escala de pruebas y rastreo y la poca conciencia de los ciudadanos.

Sin embargo, 3 nuevos estudios sobre el impacto de los conservadores reportes de la prensa sobre la pandemia ofrecen una nueva perspectiva del brote de COVID-19 en la nación. Los especialistas creen que los medios de extrema derecha y el contenido de las redes sociales pueden haber llevado a una menor preocupación por el virus, un retraso en las medidas preventivas del pueblo y el empeoramiento de la crisis sanitaria.

Estos analizaron cómo los medios de comunicación pro Trump al transmitir información errónea y teorías de conspiración, bajaron la guardia de la gente pese a la desenfrenada propagación del mal. Uno de ellos sugiere que las tasas de infección y mortalidad son más altas en los lugares con una mayor incidencia de este poder mediático que en aquellos en donde los medios convencionales son más frecuentes.

"Estamos recibiendo una increíble cantidad de estudios y datos sólidos que demuestran que el consumo de información de extrema derecha está estrechamente vinculado con un pobre sentido de prevención al inicio de la pandemia", señaló Irene Pasquetto, editora jefe del Harvard Kennedy School Misinformation Review, responsable de la publicación de uno de los estudios, según un informe del Washington Post.

Con respecto a la amplificación de datos erróneos e hilarantes teorías de conspiración, uno de los informes, de la Universidad de Illinois, en abril, reveló que las personas que obtienen información de los principales medios escritos y cadenas de televisión tienen más probabilidades de emitir un juicio preciso sobre el virus, mientras que quienes dependen en gran medida de fuentes pro Trump, como Fox News y Rush Limbaugh, tienden a caer en el engaño.

El segundo estudio, publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica en mayo, examinó cómo las creencias distorsionadas pueden provocar acciones incorrectas en la vida real. Así, tomaron el comportamiento de quedarse en casa como el principal indicador y encontraron que un aumento del 10 % en la audiencia de Fox News redujo dicha medida en casi 1,3 puntos porcentuales.

Andrey Simonov, autor principal de la investigación, declaró al Washington Post que la escala del efecto es "bastante grande", frente al comportamiento de quedarse en casa en Estados Unidos, que creció en 20 puntos porcentuales durante el período del informe.

El tercer análisis publicado en junio también encontró que los televidentes de Fox News tienen menos disposición a cumplir con las pautas de salud pública que los consumidores de otros medios. Pero lo profundiza.

Economistas de la Universidad de Chicago y otras instituciones estudiaron los cambios de comportamiento de los televidentes de los dos programas de noticias por cable más vistos con dos de los presentadores más conocidos del país en Fox News: Hannity y Tucker Carlson Tonight.

Los expertos hallaron diferencias enormes en su contenido, lo que resultó en diferentes comportamientos de sus espectadores.

"Carlson advirtió a su audiencia que el coronavirus podría representar una seria amenaza desde principios de febrero", escribieron los especialistas, "mientras Hannity primero ignoró el tema y luego minimizó los riesgos asociados con el virus, alegando que era menos preocupante que la gripe común e insistiendo en que los demócratas lo usaban como arma política para socavar al presidente".

En resumen, el programa de Carlson tomó el virus mucho más en serio que el de Hannity.

Es así que la audiencia de Hannity presentó un cambio en la adopción de hábitos frente a la pandemia (como lavarse las manos y cancelar los planes de viaje) 4 días después que otros televidentes de Fox News, mientras que la de Carlson asumió una nueva postura 3 días antes.

Asimismo, brinda evidencia de que esas diferencias de actitud contribuyen a distintas tasas de contagio y mortalidad en ciertas áreas.

Dada la importancia del accionar individual para frenar el avance del patógeno, es lógico pensar que los lugares donde las personas fueron más lentas en la toma de medidas de prevención podrían experimentar brotes más graves, concluyó el reporte.

En total, las 3 investigaciones han demostrado cómo la cobertura mediática diferente sobre el coronavirus ha influenciado la toma en serio o no de la enfermedad y la asunción de medidas preventivas a tiempo, lo que a su vez se ha visto reflejado en la trayectoria diferenciada de la epidemia en el país.