El impacto de la neumonía COVID-19 en la economía de China es significativo, pero será de corto plazo y temporal, manifestó hoy viernes un alto funcionario del máximo órgano de planificación económica del país.

He Lifeng, jefe de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, habló con los periodistas en el marco de la tercera sesión de la XIII Asamblea Popular Nacional, máximo órgano legislativo del país, que se inauguró el viernes.

"A juzgar por los fundamentos de la economía de China, la tendencia positiva de desarrollo no ha cambiado", sostuvo He, quien añadió que "el sector agrícola continuó manteniendo una buena tendencia de desarrollo. Las industrias emergentes disfrutan de un buen impulso de crecimiento, mientras que las industrias tradicionales se están recuperando bien".

Los sectores de consumo en la industria terciaria, que soportaron la peor parte de la epidemia, también se recuperaron de manera fuerte y ordenada, señaló He.

El funcionario aseguró que China es capaz y está decidida a continuar promoviendo el desarrollo estable, sólido y sostenible de la economía.

De acuerdo con un informe sobre la labor del Gobierno presentado hoy viernes al legislativo nacional para su deliberación, China no establecerá una meta específica de crecimiento económico para todo el año, en vista de que el país enfrentará algunos factores difíciles de predecir en su desarrollo ante la gran incertidumbre con respecto a la pandemia de COVID-19 y el entorno económico y comercial mundial.

"La epidemia de COVID-19 continúa propagándose por el mundo y aún está por ver su impacto sobre la economía de los países afectados", indicó He.

"No establecer un objetivo específico para el crecimiento económico nos permitirá concentrarnos en aumentar la demanda local y garantizar la estabilidad en los seis frentes y la seguridad en las seis áreas", detalló.

Los "seis frentes" se refieren al empleo, el sector financiero, el comercio exterior, la inversión extranjera, la inversión doméstica y las expectativas; mientras que las "seis áreas" tienen que ver con la estabilidad laboral, las condiciones de vida básicas, las operaciones de las entidades del mercado, la seguridad alimentaria y energética, la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro, así como el funcionamiento normal de los Gobiernos a nivel de base.

"(Dicho enfoque) nos permitirá concentrarnos en avanzar con fuerza en la reforma estructural del lado de la oferta, impulsar el desarrollo económico de alta calidad, crear y aprovechar nuevas demandas y dar forma a un sólido mercado nacional", agregó He.

China dará prioridad a la estabilización del empleo y a garantizar el nivel de vida de la población, así como a obtener la victoria en la batalla contra la pobreza y el cumplimiento de la meta de construir una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos, sostuvo.