China decidió no establecer un objetivo específico de crecimiento económico anual para 2020. Es una decisión sabia, responsable y con visión de futuro para hacer frente al complicado escenario nacional e internacional.

El nuevo enfoque del informe sobre la labor del Gobierno presentado hoy viernes al legislativo nacional para su deliberación revela el principio realista del liderazgo de adaptarse a las incertidumbres y las inmensas dificultades causadas por la epidemia del nuevo coronavirus y la recesión económica mundial.

La epidemia ha cobrado un alto precio a la economía china en el primer trimestre, con una contracción interanual del producto interno bruto de 6,8 por ciento.

Aunque la economía seguramente verá un repunte con las políticas de apoyo del Gobierno, China debe tener plenamente en cuenta las dificultades, riesgos e incertidumbres, aumentando su sentido de urgencia.

Los objetivos establecidos por el Gobierno chino este año son más flexibles y factibles, con un concepto de modelo de desarrollo sostenible que jamás busca ganancias a corto plazo a costa de los beneficios a largo plazo.

El informe destaca la importancia otorgada al fomento del empleo, al pleno papel de las entidades del mercado y el mejoramiento de la vida de la gente.

El empleo debe estabilizarse a partir de la creación este año de más de 9 millones de puestos de trabajo, señala el informe, destacando el concepto de poner al pueblo en primer lugar.

El año 2020 marca un año especial para China, ya que el país está en su último esfuerzo para eliminar la pobreza extrema y construir una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos.

Este objetivo implica que el Gobierno proporcione vivienda adecuada, servicios médicos y otros servicios públicos a la ciudadanía.

El hecho de que no se haya establecido un objetivo específico no significa que China haya abandonado su determinación de lograr un crecimiento constante ante las enormes dificultades. Para lograr sus metas, China debe mantener firmemente su política de reforma y apertura.

El nuevo enfoque demuestra la determinación de China de ser más realista, flexible y previsora, con la visión de un desarrollo innovador, coordinado, ecológico y abierto que sea para todos.

La economía china todavía tiene perspectivas brillantes. A pesar de una caída previsible en su tasa de crecimiento del PIB, se espera que el país registra una expansión de su economía este año y un robusto repunte en 2021, según el último informe de perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional.

No fijar un objetivo específico es un buen objetivo.