China se esforzará para concretar en 2020 el logro de las metas de desarrollo de ganar la batalla contra la pobreza y completar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, aunque no establecerá una meta específica de crecimiento económico para todo el año, según el informe sobre la labor del Gobierno presentado hoy viernes al legislativo nacional para su deliberación.

La decisión de eliminar una meta puntual de crecimiento se adoptó en vista de que el país se enfrentará a algunos factores difíciles de predecir en su desarrollo debido a la gran incertidumbre con respecto a la pandemia de COVID-19 y el entorno económico y comercial mundial, justificó el primer ministro, Li Keqiang, al exponer el documento durante la inauguración de la tercera sesión de la XIII Asamblea Popular Nacional.

"No establecer un objetivo específico para el crecimiento económico nos permitirá concentrarnos en garantizar la estabilidad en los seis frentes y la seguridad en las seis áreas", dijo el premier.

"Debemos centrarnos en mantener la seguridad en las seis áreas para garantizar la estabilidad en los seis frentes. Al hacerlo, podremos mantener estables los fundamentos de la economía", afirmó, y agregó que "Mantener la seguridad proporcionará la estabilidad necesaria para seguir progresando, sentando así una base sólida para lograr nuestro objetivo de construir una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos".

Los "seis frentes" se refieren al empleo, el sector financiero, el comercio exterior, la inversión extranjera, la inversión doméstica y las expectativas, mientras que las "seis áreas" tienen que ver con la estabilidad laboral, las condiciones de vida básicas, las operaciones de las entidades del mercado, la seguridad alimentaria y energética, la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro, y el funcionamiento normal de los Gobiernos del nivel de base.

China dará prioridad a la estabilización del empleo y a la garantía del nivel de vida, con miras a lo cual el documento presenta objetivos, políticas y medidas detallados.

China tiene como meta añadir más de 9 millones de nuevos empleos urbanos en 2020, y mantener la tasa de desempleo urbano calculada con base en encuesta en alrededor del 6 por ciento.

El país garantizará la eliminación de la pobreza entre todos los habitantes rurales que viven por debajo del actual umbral de la pobreza y en todos los distritos pobres, destaca el informe.

China planea situar su tasa de déficit fiscal por encima del 3,6 por ciento del producto interno bruto (PIB), lo que supone un aumento del déficit de 1 billón de yuanes (unos 141.000 millones de dólares) con respecto al año pasado. También emitirá bonos públicos para la lucha contra la epidemia de COVID-19 por un total de 1 billón de yuanes.

Adicionalmente, fortalecerá su política de recortes tributarios y tarifarios en beneficio de las empresas, con el objetivo de aliviar su carga fiscal en más de 2,5 billones de yuanes, al tiempo que reforzará el apoyo financiero a la estabilización empresarial.

"En la actualidad y durante algún tiempo, China se enfrentará a riesgos y desafíos sin precedentes", advirtió Li. "Sin embargo, contamos con singulares ventajas políticas e institucionales, una sólida base económica, un mercado con un potencial enorme, y la laboriosidad y sabiduría de los cientos de millones de integrantes del pueblo chino", añadió.

"Siempre que encaremos los retos de frente, fortalezcamos nuestra confianza en el desarrollo, impulsemos vigorosamente el crecimiento, y defendamos y aprovechemos bien este importante período coyuntural estratégico para nuestro desarrollo, no cabe duda de que podremos superar las actuales dificultades, y de que el desarrollo de China rebosará de esperanza", manifestó.

China intensificará sus esfuerzos para mitigar las pérdidas resultantes de la epidemia de COVID-19, y mantendrá sus políticas fuertes y sostenibles.

"Tenemos tanto la determinación como la capacidad de cumplir los objetivos y tareas fijados para este año", declaró el primer ministro.