El primer ministro japonés, Shinzo Abe, anunció hoy en la capital japonesa que Japón y el Comité Olímpico Internacional (COI) acordaron aplazar un año los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio.

Abe hizo el anuncio tras una teleconferencia con el presidente del COI, Thomas Bach, poniendo así punto final a los dos meses de especulaciones sobre el futuro de la cita olímpica desde el brote del coronavirus a finales de enero.

"Propuse al señor Bach posponer los Juegos Olímpicos un año. Está cien por ciento de acuerdo conmigo", dijo el primer ministro a través de un comunicado.

"Esto hará posible que los atletas participen en la mejor condición posible, y hará que el evento sea seguro para los espectadores", agregó.

En la teleconferencia también participaron la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike; el secretario en jefe del gabinete japonés, Yoshihide Suga; el presidente del Comité Organizador de Tokio 2020, Yoshiro Mori; y la ministra de los Juegos Olímpicos, Seiko Hashimoto.

Por parte del COI, Bach estuvo acompañado por John Coates, el presidente de la Comisión de Coordinación del COI; el director general del COI, Christophe De Kepper, y el director ejecutivo de los Juegos Olímpicos del COI, Christophe Dubi.

El COI dijo posteriormente en un comunicado que la reunión fue "muy amistosa y constructiva" y que los dos líderes expresaron su preocupación compartida por la pandemia mundial de COVID-19.

El comunicado del COI dice: "Los Juegos Olímpicos de Tokio deben ser reprogramados a un fecha posterior al 2020 pero no después del verano de 2021".

Las dos partes acordaron que "la llama olímpica permanecerá en Japón. También se acordó que los juegos mantendrán el nombre de Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020".

Mori, también ex primer ministro japonés, dijo en una conferencia de prensa posterior que el relevo de la antorcha olímpica de Tokio, que en un principio estaba previsto que iniciara en Fukushima el 26 de marzo, ya no empezará conforme a lo previsto.

"No iniciaremos el relevo de la antorcha", dijo. "En respuesta al aplazamiento de las Olimpiadas, elaboraremos un nuevo plan para el relevo".

El aplazamiento de los juegos es un "suspiro de alivio" para la gobernadora Koike, quien enfatizó en varias ocasiones que los juegos se realizarían conforme a lo previsto.

"Ahora, el principal objetivo de Tokio es superar el coronavirus", dijo.