La Asamblea General de la ONU adoptó hoy una resolución para pedir el fin del embargo de Estados Unidos contra Cuba, la 28° ocasión en la que aprueba resoluciones como esta.

Después de que decenas de países y grupos internacionales debatieron un proyecto de resolución durante dos días, 187 Estados miembros de la ONU votaron a favor de la resolución. Estados Unidos, Israel y Brasil votaron en contra y Colombia y Ucrania se abstuvieron.

La resolución reitera un llamado a todos los Estados para que se abstengan de "promulgar y aplicar" leyes y medidas cuyos "efectos extraterritoriales" afecten la soberanía de otros Estados, una referencia a leyes como la Helms-Burton aprobada en Estados Unidos en 1996.

A pesar del peso político que conllevan, las resoluciones adoptadas por la Asamblea General no son legalmente vinculantes, por lo que no se puede forzar su implementación.

La resolución pide al secretario general de la ONU preparar un informe sobre la implementación de la presente resolución y presentarlo a la asamblea en su sesión 75 que inicia en septiembre de 2020.

Estados Unidos impuso un embargo de armas contra Cuba en 1958. Desde 1960, Washington ha introducido una serie de restricciones en varios sectores más, incluyendo sanciones a las transacciones financieras, el comercio y los viajes.

Durante el debate de hoy, tanto la representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Kelly Craft, como el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, citaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos para defender su caso.

Craft habló de los derechos de los que acusó al gobierno cubano de privar a su pueblo y dijo que "Estados Unidos no es responsable de los incesantes abusos del régimen cubano contra su población".

En respuesta a Craft, Rodríguez dijo que el embargo ha obstaculizado el "derecho a la vida" del pueblo cubano mencionado en el artículo 3º de la declaración. "El bloqueo ha causado incalculables daños humanitarios".

Rodríguez puso ejemplos del sufrimiento de los pacientes cubanos que no consiguen dispositivos de asistencia ventricular y prótesis ampliables fabricados por Estados Unidos, por lo que no pueden ser tratados de forma debida.

"Rechazamos la manipulación de los derechos humanos con fines políticos y rechazamos la doble moral", dijo.

Además, el ministro cubano de Relaciones Exteriores señaló "una escalada en la agresión contra Cuba" durante la presidencia de Donald Trump, cuya administración no oculta su intención, que es sofocar económicamente a Cuba e incrementar los daños".

Las relaciones Estados Unidos-Cuba se tensaron desde que Trump asumió el cargo en 2017. La administración estadounidense ha hecho retroceder parcialmente la distensión iniciada por el ex presidente Barack Obama y ha regresado a la retórica de la Guerra Fría, aunque ha mantenido los restablecidos lazos diplomáticos.

Desde 1992, Cuba ha presentado cada año una resolución que busca poner fin al bloqueo estadounidense. La Asamblea General ha adoptado todas estas resoluciones.

Estados Unidos ha votado de forma constante contra estas resoluciones, pero en 2016 se abstuvo por primera vez en medio de un acercamiento con Cuba durante la administración Obama.