Por Cristóbal Chávez Bravo

Las protestas que cumplieron 20 días en Chile llegaron por primera vez a los barrios más acomodados de la capital, en la misma jornada que se conoció que la Justicia del país formalizará a 14 policías por torturas durante las casi tres semanas de manifestaciones sociales.

Los enfrentamientos entre manifestantes y policías se centraron hoy miércoles en la comuna de Providencia, una zona al noreste de la capital, donde vive la población más acomodada de Santiago.

En su cuenta de la red social Twitter, la alcaldesa de la comuna de Providencia, Evelyn Matthei, lamentó la violencia que se ocasionó esta jornada en su ayuntamiento.

Uno de los focos de violencia se centró en la sede principal del partido oficialista Unión Demócrata Independiente (UDI), de extremaderecha, que se levanta en esta comuna, cuya fachada fue destruida por desconocidos.

Los manifestantes intentaron marchar sin éxito, puesto que los participantes se desperdigaron por las calles Providencia tras la represión policial, desde diferentes puntos Santiago hasta el centro comercial Costanera Center, el símbolo del comercio en Chile y la torre más alta de Sudamérica.

De igual forma, en la comuna de Las Condes, otra de las zonas más adineradas de la capital, se determinó cerrar el comercio antes de lo frecuentado como una medida preventiva tras los destrozos en la vecina comuna, según precisó a los periodistas el alcalde de este ayuntamiento, Joaquín Lavín.

Las manifestaciones sociales se extendieron en varias comunas de la región Metropolitana y también en decenas de ciudades en todo el país, como Coquimbo, en el norte, Valparaíso, en el centro, y Concepción, en el sur.

De forma paralela, durante esta jornada la Justicia chilena informó que 14 Carabineros, la policía militarizada del país, serán formalizados por torturas perpetradas en varias ciudades durante las manifestaciones sociales.

La información fue entregada por el fiscal regional Oriente, Manuel Guerra, quien aseveró a los periodistas que van a actuar "con el máximo rigor posible" y exigirán prisión preventiva contra los uniformados.

Según un informe emitido este miércoles por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de la República de Chile, que trabaja con organismos de las Naciones Unidas, las manifestaciones sociales han dejado a la fecha 1.778 heridos en hospitales, de las cuales 177 tienen heridas oculares, 5.012 personas lesionadas, y 219 acciones judiciales.

En tanto, el Poder Judicial de Chile puntualizó que se contabilizan 23 personas muertas, de cuyo total cinco fallecieron a manos de agentes del Estado y dos bajo la custodia de agentes policiales o militares.

Las calles de todas las ciudades del país se han llenado de rayados y ya evidencian la fatiga de los 20 días de extensión de las manifestaciones, puesto que los destrozos aumentan a miles de millones de pesos locales, según el gobierno.

Sin embargo, el 79 por ciento de chilenos cree que las protestas sociales tendrán positivos resultados en el país, según una encuesta realizada en octubre y difundida el martes pasado por la consultora Criteria.

El gobierno chileno ha tomado diferentes medidas para paliar la crisis, derivada del descontento social por las bajas pensiones, los altos costos de los servicios básicos y la calidad de la salud y la educación, como la presencia de militares en las calles para resguardar el orden y la seguridad pública, o la posterior agenda social, que incluyó subsidios a las pensiones, salarios y servicios básicos.

Una de las medidas se concretó este miércoles, ya que el presidente chileno, Sebastián Piñera, firmó un proyecto de ley que garantiza un salario mínimo mensual de 350.000 pesos chilenos.

La iniciativa es parte de la agenda social presentada por el gobierno para mitigar el descontento, aunque también reajustó sus estimaciones de crecimiento del país para este año, de 2,6 a 2,0 por ciento (unos 470 dólares).

Las manifestaciones también han suspendido el torneo de fútbol profesional del país, el deporte más popular en Chile, puesto que se determinó esta jornada que por cuarta semana consecutiva no se disputarán partidos.

Otra de las secuelas del movimiento fue la suspensión de la realización de las cumbres del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y de la XXV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), que se celebrarían entre noviembre y diciembre de este año,

A estos eventos se suma el cambio de sede para la final de la Copa Libertadores de América, que pasará del estadio Nacional de Santiago de Chile al Monumental de Lima, Perú, según se informó en la víspera.