Vino francés, café jamaicano y helicópteros rusos, el presidente chino Xi Jinping y sus invitados extranjeros tuvieron una experiencia rica y cosmopolita el martes en la segunda Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE, por sus siglas en inglés) en Shanghai. Durante dos años consecutivos, Xi ha inaugurado el evento propuesto, diseñado y promovido por él mismo.

A alrededor de las 09:30 hora local del martes, Xi condujo a líderes extranjeros a la sala de conferencias donde se llevó a cabo la ceremonia de inauguración de la segunda CIIE, mientras la audiencia les daba la bienvenida con un aplauso estruendoso.

La escena de Xi y los líderes extranjeros asistiendo a eventos multilaterales en China es bastante familiar para los observadores cercanos de China.

Tan solo en 2019, Xi ha organizado el segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, la Exposición Internacional de Horticultura Beijing 2019 y la Conferencia sobre el Diálogo de Civilizaciones Asiáticas. Con eventos internacionales organizados por China emergiendo como una característica destacada de la nueva era, el país se está convirtiendo en un centro para la consulta conjunta sobre gobernanza y desarrollo globales.

En medio de la amenaza preocupante del unilateralismo y del proteccionismo en el mundo, China inició en 2018 la primera exposición del mundo a nivel nacional con el tema de las importaciones y ha introducido nuevas políticas de apertura.

"En la exposición del año pasado, anuncié las iniciativas que China iba a adoptar en las cinco áreas de mayor apertura", dijo Xi. "Un año después, estas iniciativas y acciones han sido implementadas en general".

Ahora en Shanghai, la segunda CIIE ha atraído la participación de 155 países y regiones, así como de 26 organizaciones internacionales, mientras que un gran número de políticos, élites empresariales y expertos asistieron al segundo Foro Económico Internacional de Hongqiao realizado de manera simultánea a la exposición.

"El pueblo chino a menudo dice 'el mundo es un gran lugar, y solo quiero ver más de él'. Lo que quiero decirles hoy es que el mercado chino es tan grande que todos deberían venir y ver qué es lo que tiene que ofrecer", dijo Xi en su discurso en la ceremonia de inauguración, provocando un cálido aplauso de la audiencia.

"La globalización económica representa la tendencia de la historia. Como los grandes ríos del mundo, el Yangtse, el Nilo, el Amazonas y el Danubio, todos ellos avanzan en un flujo incesante, y nada puede detener su poderoso movimiento", señaló.

En el discurso, Xi presentó una perspectiva de construir conjuntamente una economía mundial abierta a través de la cooperación, con innovación y para los beneficios mutuos.

"Necesitamos 'unir esfuerzos' unos con otros en lugar de 'dejar tendida' las manos de los otros. Necesitamos 'derribar muros', no 'erigir muros'", dijo Xi. "Necesitamos permanecer firmes contra el proteccionismo y el unilateralismo".

Compartiendo la opinión de Xi, el presidente francés, Emmanuel Macron, quien asistió a la ceremonia de inauguración, dijo que la exitosa historia de China muestra que China necesita abrirse al resto del mundo y viceversa, y añadió que recurrir al unilateralismo, proteccionismo, aranceles o a la ley de la selva no resolverá los problemas que está enfrentando el mundo.

Los líderes extranjeros en el evento acordaron que la mayor apertura de China ofrecerá al resto del mundo mayores oportunidades de desarrollo y que ellos aprovecharán esas oportunidades para fortalecer la cooperación, avanzar en la Iniciativa de la Franja y la Ruta y abrazar un futuro más brillante junto con China.

Después de la ceremonia de inauguración, Xi recorrió las exhibiciones con los líderes extranjeros.

Acompañado por Macron, Xi visitó el área francesa y probó vino y carne franceses. Los empresarios franceses comentaron que se sienten optimistas acerca del mercado chino y esperan expandir más sus exportaciones hacia China.

Al visitar el espacio de China, Macron alegremente entró en una cabina simulada de un avión jumbo fabricado por China. Eso hizo recordar una escena similar en la primera CIIE hace un año, cuando los primeros ministros de Laos y Vietnam tuvieron un recorrido simulado en el Fuxing, la generación más reciente de trenes chinos de alta velocidad, en el estand de China.

Desde el Fuxing hasta el avión jumbo, el mundo ha presenciado el continuo desarrollo acelerado de China y se ha beneficiado mucho de la cooperación igualitaria y mutuamente benéfica con China.

Parado frente a una pantalla de cuenta regresiva para ganar la batalla del país contra la pobreza con los líderes extranjeros, Xi dijo que China está lista para compartir su experiencia de liberación de la pobreza con otros países y construir conjuntamente una comunidad de destino de la humanidad caracterizada por el desarrollo común y la libertad de la pobreza.

Como Xi observó en su discurso del martes en la ceremonia de inauguración, el desarrollo de China, visto a través de los lentes de la historia, es "una parte integral de la elevada causa del progreso humano".

"China extenderá sus brazos y ofrecerá a los países del mundo más oportunidades de mercado, inversión y crecimiento", prometió el presidente chino. "Juntos, podemos lograr el desarrollo para todos".