El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones de España, Luis Planas, dijo hoy que todavía existía "margen para la negociación" con EEUU respecto a la implementación de los aranceles del 25 por ciento a productos españoles.

Planas, que hizo estos comentarios en una entrevista concedida a Canal Sur Radio, dijo que España no necesitaba una "mentalidad defensiva", sino "firme" en la defensa de sus intereses al ser "la octava potencia agroalimentaria" y vender "diferentes productos a prácticamente todo el mundo."

Estos aranceles, que entrarían en vigor el 18 de este mes, afectarían a exportaciones importantes para la economía española: el aceite de oliva, el vino, productos lácteos (quesos curados) y el sector porcino.

Después de los países de la Unión Europea, EEUU es el principal importador de productos españoles del sector primario.

Según los datos de la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) el mercado estadounidense es el más importante para el sector después de la UE y supone en valor 1.728 millones de euros (unos 1.897 dólares americanos).

"Se debe llegar a un acuerdo para evitar un daño que se traslade a quien no tiene ninguna culpa, agricultores, ganaderos, industria agroalimentaria y consumidores", defendió el ministro, señalando que "siempre hay margen para la negociación y el acuerdo hasta el último minuto".

Planas manifestó su desacuerdo con el hecho de que una disputa por subvenciones al sector aeronáutico desemboque en sanciones contra el sector agroalimentario.

La OMC emitió su fallo a favor de EEUU permitiéndole imponer aranceles a productos importados de la Unión Europea (UE) por valor de 7.500 millones de dólares anuales como respuesta a los subsidios concedidos por los gobiernos europeos a la empresa aeronáutica Airbus.

El ministro irá este miércoles a Bruselas para tratar el asunto e insistió en mantener "una defensa firme de los intereses del sector todos unidos y si a partir de ahí las cosas no salen bien buscar los remedios adecuados".

De acuerdo con Planas, "las guerras comerciales suponen una absoluta irresponsabilidad porque nos llevan a situaciones donde todo el mundo pierde, especialmente gente que no tiene nada que ver con el conflicto".