El periodista del Global Times Fu Guohao fue secuestrado ilegalmente y brutalmente agredido por manifestantes en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong alrededor de la medianoche del martes.

Fu Guohao, reportero del sitio web de Global Times, fue atacado por alborotadores en el aeropuerto de Hong Kong mientras desempeñaba labores periodísticas.

Manifestantes radicales en el aeropuerto lo golpearon y lo ataron, argumentando que el perdiosita había tomado fotografías de ellos.

Los manifestantes además declararon ante otros periodistas en la terminal que registraron la maleta de Fu y encontraron una camiseta con una inscripción que decía: "Amo a la policía de Hong Kong", provocando la ira de los manifestantes.

Fu terminó en el suelo con moretones en su cuerpo y su cabeza sangrando.

Los manifestantes, no satisfechos con el ataque, también trataron de impedir que el personal de primeros auxilios ayudara a Fu en el aeropuerto. Los reporteros del Global Times también informaron la situación a la policía de Hong Kong.

Actualmente, Fu está siendo tratado en el hospital.

Observadores señalaron que atacar a periodistas mientras desempeñan labores periodísticas no se tolera en ninguna parte del mundo.

Este comportamiento no puede justificarse de ninguna manera, es una prueba de que los manifestantes radicales no pueden hacer nada más que desahogar su negatividad de manera violenta, Shen Yi, profesora de la Escuela de Relaciones Internacionales y Asuntos Públicos de la Universidad de Fudan comentó al respecto.

Los manifestantes deben pagar un precio por sus acciones de acuerdo con la ley, añadió Shen.

Las publicaciones que condenan a los alborotadores de Hong Kong como terroristas y con buenos deseos de pronta recuperación para el periodista inundaron las plataformas como WeChat y Sina Weibo. El nombre completo de Fu "Fu Guohao" también se convirtió en tendencia en Sina Weibo tras el incidente.

"Este es el momento en que la gente puede ver claramente la naturaleza brutal de los manifestantes radicales. La protección de Hong Kong debe comenzar con el castigo estricto a los manifestantes ", sentencia un usuario de Sina Weibo.

La habilidad de los alborotadores para atar a las personas con cinta adhesiva, atar a las víctimas y registrar todo el proceso es evidencia de que están capacitados profesionalmente para realizar actos violentos, argumenta Shen.

Están persiguiendo brutalmente a las víctimas bajo el pretexto de la justicia, advirtió Shen.

"Son un grupo de bándalos profesionales. Son como zombies que dañan voluntariamente la ciudad infectada con un virus", añade Shen.

El caótico estado de terror, la violencia directa de la colusión interna y externa, los ataques contra personas que hablan mandarín y provienen de China continental, todos estos son signos de un claro terrorismo. Fu es un gran chino y debemos recordar todo esto. Para aquellos de ustedes que apoyan el terror, tienen la sangre de Fu en sus manos y también son responsables, declaró para el Global Times Zhang Yiwu, un experto cultural de la Universidad de Pekín.

Después de que los alborotadores lo ataron, un gran número de internautas de China continental elogiaron a Fu y lo aplaudió por ser un verdadero hombre de hierro.

"Apoyo a la policía de Hong Kong, ven a golpearme ahora si quieres", señaló Fu mientras estaba rodeado de manifestantes con las manos atadas, después de eso fue pateado y golpeado antes de desmayarse.

Fu mostró el coraje de un hombre chino decente, señaló Mei Xinyu, investigador de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica del Ministerio de Comercio.

Para un país tan grande como el nuestro, los matones juveniles no son nada. Lo más importante es que la sociedad debe enfrentar la realidad lo antes posible. En particular, debería generar consenso y tomar medidas para restablecer el orden, señaló Mei.