Paul y Dorothy de camino a Laershan en 2002.

La pareja estadounidense Paul y Dorothy Lacy, originarios de Maine y con más de 70 años de edad, han dirigido un taller de bordado durante 15 años en el distrito de Fenghuang, provincia de Hunan, en el centro de China.

Dorothy también es conocida por su nombre chino, Lei Tianci (雷 天赐), que ella misma creó. Cuando se le preguntó la razón, explicó que su apellido suena como el carácter chino “Lei” y su nombre en griego significa "regalo de Dios", similar al significado de "Tianci" en chino.

Dorothy Lacy viaja con amigos en el distrito de Fenghuang, provincia central china de Hunan, en 1999.

Enamorada de Fenghuang

La primera vez que Dorothy pisó Fenghuang fue en un viaje en 1999, e inmediatamente se enamoró del impresionante paisaje de la antigua ciudad y las costumbres y cultura de la etnia Miao.

Con la llegada del nuevo milenio, Paul y Dorothy decidieron formar un negocio y casarse al año siguiente. Luego, con la ayuda de un amigo chino, los Lacys finalmente abrieron su taller de bordado en la localidad en octubre de 2014.

Gracias a la generosa asistencia local, la pareja pudo establecerse gradualmente, integrarse a la minoría étnica y poner en marcha su empresa.

Dorothy Lacy, tercera de la izquierda, y algunas de las artesanas que crean bordados para el sitio web Shenaini posan con traje tradicional Miao en 2006.

Los Lacy han vivido en Fenghuang por más de 13 años desde que Paul vendió su propiedad en Estados Unidos en 2006 y compró una residencia en la orilla del río Tuojiang.

Antes de asentarse, la dupla dejó su huella en varios lugares de China. Por ejemplo, Beijing y Xian, y las provincias de Guizhou en el sur y la región autónoma Uigur de Xinjiang en el noroeste.

"De todos los sitios donde hemos estado, Fenghuang fue el que nos gustó más por su entorno idílico y las ricas tradiciones de la gente Miao. Además, Dorothy encontró que la vestimenta étnica Xiangxi Miao era bastante atractiva, ya que solía especializarse en arte y diseño. Pero sobre todo, es la bondad y la amabilidad de los lugareños lo que más nos atrajo", contó Paul.

Paul Lacy visita un mercado local en el distrito de Fenghuang, provincia central china de Hunan, en 2002.

Sin embargo, debido a la barrera del idioma y los malentendidos generados con los lugareños, a la pareja le costó mucho adaptarse al principio. Apenas podían comunicarse porque los residentes no hablaban inglés ni mandarín, sino un dialecto indescifrable. Por lo tanto, cuando compraban, tenían que mostrar imágenes en las tiendas, utilizar el lenguaje corporal o dejar que un intérprete hablara por teléfono con el propietario del local.

Poco a poco, su vida en Fenghuang se hizo más fácil con la ayuda de amigos y la cobertura de sus historias por medios locales. En 2015, el gobierno del lugar los reconoció como una de las 10 familias más bellas de la jurisdicción, relataron.

Paul y Dorothy recolectan diseños de bordado de mujeres Miao en el distrito de Fenghuang, provincia de Hunan, en el centro de China.

Pasión por el bordado Miao

Después de vivir en la zona antigua por más de una década, estos estadounidenses conocen perfectamente el distrito. Aparte del apego por su historia, comida y costumbres, la pareja tiene un amor especial por el bordado Miao, una de las razones principales por las que eligieron la localidad como su segundo hogar.

Los diseños de flores, pájaros y mariposas presentan colores brillantes y hay una gran cantidad de ellos muy creativos. Cuando conocieron la zona, vieron artesanías tan hermosas, pero sus habitantes eran muy pobres. Luego decidieron fundar una compañía y establecer una fábrica de bordados a mano Miao.

Paul y Dorothy Lacy posan con sus socios comerciales en 2005.

En los primeros días, invirtieron mucho en investigación de mercado, recolección de patrones y creación de marca. Ahora son bastante optimistas acerca de las perspectivas de la firma, cuyas ventas anuales son de aproximadamente 1,5 millones de yuanes (más o menos $ 216 000).

Además de aspirar a una calidad de alta gama, también han integrado elementos modernos en los productos y han mantenido el estilo tradicional del arte Miao. Esto ayuda a explicar por qué sus clientes adoran sus mercancías, anotó la pareja.

Dorothy Lacy vende bordados de Shenaini Miao en una feria en Estados Unidos en 2004.

Empoderar a las mujeres Miao

Inspirados por el nombre chino de Dorothy, la pareja nombró a su compañía Artesanías Étnicas de Dios Lacy y crearon un sitio web llamado "Shenaini", que literalmente significa "Dios te ama", para promocionar su oferta en el mundo.

"El significado de mi nombre es 'regalo de Dios' y 'Shenaini' significa 'Dios te ama' en chino, creemos que 'Dios brinda una mano a quienes se ayudan a sí mismos'. La razón principal por la que nos quedamos en Fenghuang es porque queremos ayudar a sus habitantes a salir de la pobreza con un trabajo digno y rentable y lo seguiremos haciendo mientras nuestra salud lo permita", apuntó Dorothy.

Las mujeres Miao bordan flores en bolsas.

Ahora, la compañía cuenta con 30 empleadas, 7 a tiempo completo y 15 o 16 mujeres de manera parcial desde su hogar. Gran parte, realiza el oficio en compañía de sus hijos y pueden ir a la empresa una vez a la semana por materia prima para laborar mientras cuidan a sus familias, acotaron.

Según los empresarios, sus artículos tienen buena acogida en el mercado estadounidense porque las artesanías étnicas son muy valoradas en el país. Añadieron que la crisis de las hipotecas de alto riesgo en 2008 tuvo una gran repercusión en las ventas. En ese tiempo, sus clientes provenían en su mayoría de la provincia de Guangdong, en el sur de China, y de Hong Kong.

Paul y Dorothy Lacy en una inspección de bordados en 2009.

Ahora poseen dos tiendas físicas en Hong Kong y una grande en Chengdu, pero también ofrecen sus artículos en su página, donde clientes de todo el planeta pueden acceder al exquisito bordado Miao.

En general, los clientes son principalmente extranjeros que aman la artesanía china. Recuerdan a una británica que viajaba por Chengdu y adquirió todo lo que tenían en el local. Dijo que era una coleccionista de artesanías chinas y que también quería ayudar a los locales a salir de la miseria comprando sus productos.

Paul y Dorothy Lacy en el Consulado de Estados Unidos con motivo de la celebración del 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas en Wuhan, provincia de Hubei, en el centro de China, el 28 de mayo de 2019.

La pareja tiene 4 hijos y 2 nietos que muy a menudo reciben bordados como regalos de Navidad y de cumpleaños. Además, con frecuencia invitan a familiares y amigos a Fenghuang para mostrarles el entorno y que prueben las delicias locales.

A diferencia de los niños chinos, en Estados Unidos los pequeños no tienen la obligación de mantener a sus padres. Así que sus hijos están felices de que hayan construido una nueva carrera y les brindan su apoyo pleno, recalcaron.

Dorothy Lacy, segunda fila de la izquierda, y algunas de las artesanas que crean bordados para el sitio web Shenaini posan con traje tradicional Miao en 2006.

Costureras trabajan en el taller de Shenani en 2004.

Paul y Dorothy Lacy ofrecen un sobre rojo a una mujer Miao, una de sus artesanas.

Paul y Dorothy Lacy en una muestra de sus bordados en un supermercado de Hong Kong en 2018.

Dorothy Lacy con habitantes del distrito de Fenghuang en 2009.

Paul Lacy besa a su esposa, Dorothy, vestida con traje tradicional Miao.