La senadora demócrata Elizabeth Warren ha anunciado en las últimas horas de manera oficial su campaña para las elecciones presidenciales de 2020 para ocupar el timonel de la Casa Blanca.

Warren, considerada una de las más progresistas de la Cámara Alta de Estados Unidos, aprovechó el lanzamiento de su campaña para criticar al sistema estadounidense, que aseguró “hunde” y arremete contra la clase media del país: “Las personas más ricas y poderosas de Estados Unidos han presionado en Washington y han pagado a políticos para inclinar el sistema año tras año”.

Por su parte, y como es costumbre, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, reaccionó a la candidatura a través de las redes sociales. El mandatario publicó en tono de burla: “Hoy Elizabeth Warren, a veces referida por mí como Pocahontas, se unió a la carrera para presidente. ¿Se postulará como nuestra primera candidata presidencial nativa americana, o ha decidido que después de 32 años esto ya no le funciona tan bien?”

En 2012, la legisladora aseguró tener raíces indígenas, pero la falta de pruebas y unos malentendidos en las pruebas de laboratorio llevaron a Trump y otros conservadores a acusarla de haber mentido para avanzar en su carrera política; la comunidad nativa de Estados Unidos en su momento y hasta ahora no recibió con agrado el uso con fines políticos que podría darle la senadora a su real o hipotética herencia nativa.