Ciudadanos chinos podrán ocupar viviendas impresas en 3D, construidas en línea con las regulaciones y estándares nacionales, en 2019, informó la Agencia de Noticias de China el martes.

Estos inmuebles están desarrollados por la empresa con sede en Beijing Huashangluhai, la única en utilizar concreto reforzado de resistencia normal como materia prima de impresión, tras años de investigación.

Su fundador, Wu Jiangping, explicó que la firma adoptó una nueva tecnología de trabajo en el sitio que ayuda a mejorar la estabilidad estructural. Además de propiedades civiles, la empresa también realizará complejos comerciales.

En comparación con métodos tradicionales, la impresión en 3D no solo ahorrará entre un 30 y 60 % de materiales de construcción y más de la mitad del costo humano asociado, sino también acortará el tiempo de las obras e incluso los riesgos en seguridad y contaminación serán menores.

Por estas razones, China respalda con firmeza la aplicación masiva de dicha tecnología. Las directrices 2016-2020 para el avance del sector de construcción emitidas por el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural estipularon que China debe explorar activamente este campo.

En la sociedad moderna china, con un énfasis en la calidad de vida, las viviendas impresas en 3D de seguro atraerán al mercado inmobiliario y al consumidor por igual, apuntó un experto.