El cierre parcial del gobierno de los Estados Unidos llegó a su día número 20 después de una infructífera reunión entre el Presidente Donald Trump y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

De acuerdo con Chuck Schimer, líder de la minoría demócrata en el Senado, la reunión acabó súbitamente cuando el mandatario se puso en pie y se marchó a raíz de una nueva negativa por parte de Pelosi de habilitar fondos por 5.700 millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México.

Así las cosas, la mayoría de los empleados federales continuarán sin recibir sus sueldos y las oficinas estatales seguirán trabajando a media máquina.

Por su parte, la idea de Trump de declarar el estado de emergencia parece ser la única esperanza de comenzar la construcción del muro que prometió en la campaña de 2016.