Ante la creciente ola de desorden y los actos vandálicos que cometen unos cuantos desadaptados bajo las banderas de los chalecos amarillos, nace en Francia el movimiento de los pañuelos rojos; una corriente que respalda la restauración del orden y el respeto por las instituciones.

Si bien es cierto que los chalecos amarillos todavía cuentan con un gran apoyo de diversos sectores de la sociedad francesa, cada vez crece más el número de ciudadanos que encuentran excesivas las manifestaciones de violencia y desafío a la autoridad que han permeado Francia durante ya ocho sábados consecutivos.

La primera manifestación de los pañuelos rojos, está programada en París, para el próximo 27 de enero, en defensa de la República y del orden. El palabras de algunos de los que confirmaron su asistencia a la nueva manifestación, la situación actual de protesta “no respeta las normas básicas de convivencia y que ha causado ya una gran destrucción de bienes. Los pañuelos rojos quieren dar voz a la mayoría silenciosa de franceses que, según ellos, defienden las instituciones y no desean la deriva insurreccional”.