Ante la protesta masiva de sus trabajadores frente al manejo de los casos de acoso sexual en el centro laboral, Google informó una semana después que habrá cambios en la manera de lidiar con estos asuntos.

Su presidente ejecutivo, Sundar Pichai, dio a conocer un minucioso plan de acción que incluye el arbitraje como una forma de tratar las acusaciones de acoso y agresión sexual.

Además, manifestó que la firma difundirá información sobre las indagaciones de los hechos y sus resultados, así como las medidas destinadas a mejorar su proceso, entre ellas servicios de asesoramiento a los empleados y un curso anual sobre el tema, en vez de cada dos años.

"Actualizaremos y expandiremos nuestra capacitación obligatoria sobre acoso sexual", apuntó Pichai.

Las marchas ocurrieron este mes luego de que un informe del The New York Times diera cuenta del pago de la empresa de $ 90 millones al entonces vicepresidente, Andy Rubin, para que saliera del cargo en 2014 tras ser acusado de este delito.